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México: sequía provocaría crisis alimentaria
La Confederación Nacional Campesina (CNC, adherida al opositor Partido Revolucionario Institucional, PRI) alertó ante la inminencia de lo que consideró «una crisis alimentaria histórica», resultado de la prolongada sequía que afectó al sector agropecuario durante los meses de julio y agosto.
Cruz López, dirigente de la CNC, acusó al Gobierno del presidente Felipe Calderón, del partido de derecha Acción Nacional (PAN) de «minimizar la amenaza de hambruna para el año que entra», pero insistió en que «los hechos nos dan la razón». Datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería demostraron que la sequía afectó principalmente ocho provincias que sufrieron «estragos severos por la ausencia de lluvia y el sobrecalentamiento global del planeta».
Organizaciones campesinas de izquierda, como la Central Campesina Cardenista (CCC), calcularon que tan sólo las pérdidas en la producción de maíz y frijol fueron de $20.000 millones. El ministerio de Agricultura y Ganadería confirmó que las provincias más afectadas por la sequía son Guanajuato, Zacatecas, Hidalgo, Querétaro, Nuevo León, Durango, Aguascalientes, Michoacán, Campeche, Veracruz y Morelos.
Los daños más severos se reportan en Guanajuato, donde se perdió el 70% de las 500.000 hectáreas para siembra de maíz y sorgo principalmente.
El gobierno estudia la posibilidad de recurrir a la reserva estratégica de granos y a la importación de 1,5 millones de toneladas de maíz, según reconocieron voceros oficiales.
México padeció la sequía más severa de los últimos 60 años y la información oficial reconoce «afectaciones severas» en 312.937 hectáreas de maíz, sorgo, trigo y frijol, principalmente, según informó la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo.
«Para las zonas de temporal ya no hay recuperación posible», dijo la Asociación.
La Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz calculó que las pérdidas de las cosechas de maíz hasta enero del próximo año serán de al menos 13 millones de toneladas, una pérdida que provocará que los agricultores «no tendrán siquiera para el autoconsumo».
«Para enfrentar la vulnerabilidad del campo es indispensable una inversión pública anual de $15.000 millones durante los próximos 15 años para tecnificar las diversas zonas de cultivo», analizó la Asociación de Empresas Comercializadoras de Productores.
El gobierno mexicano, en coordinación con los gobiernos de las 31 provincias en que está dividido México, dispuso un presupuesto de $900 millones para la adquisición de un seguro catastrófico para 6,6 millones de hectáreas y 4,1 millones de cabezas de ganado, mediante el cual se cubren primas por más de $9.000 millones.
Para las hectáreas que no alcanzan a ser cubiertas con los seguros catastróficos, se dispuso de un presupuesto adicional de $574 millones.
Agencia Ansa


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