2 de noviembre 2012 - 00:00

Miceli vs. tribunal y testigos ayer en juicio por bolsa

Lorenzetti y Maqueda fueron los encargados de conducir la presentación de Despouy. El auditor señaló a Armella y alimentó múltiples intrigas sobre el destino del juez.
Lorenzetti y Maqueda fueron los encargados de conducir la presentación de Despouy. El auditor señaló a Armella y alimentó múltiples intrigas sobre el destino del juez.
Gritos, chicanas y ribetes propios de un show televisivo animaron ayer el juicio oral por presunto encubrimiento que protagoniza Felisa Miceli. El escenario fue una audiencia esperada por los jueces del Tribunal Oral Federal N° 2 ya que fue el turno en el estrado de la defensa de María Buchea, una de las colaboradoras directas de la exministra de Economía en el momento en el cual durante una inspección de rutina se encontró la bolsa con dinero en efectivo.

Mientras Buchea era interrogada por el tribunal respecto de una discrepancia entre su declaración durante la instrucción y la que estaba brindando ayer, Miceli se indignó y la interrumpió a los gritos. «Señora, si va a intervenir tiene que hacerlo mediante sus abogados», le espetó el juez Rodrigo Giménez Uriburu.

Motivos no faltaron para la furia de la exfuncionaria, luego reciclada en colaboradora de la fundación de las Madres de Plaza de Mayo. Buchea confirmó con su declaración la versión de los policías que participaron en el operativo que afirmaron que el paquete donde estaba el dinero era termosellado, lo que contradice la posición de Miceli, quien enojada, le decía a sus abogados que los jueces ya estaban prevenidos contra ella.

La acción no terminó allí. Finalizada la audiencia Miceli caminó por los pasillos de Comodoro Py con evidente fastidió y una muletilla para con los periodistas: «Ustedes son todos amigos del fiscal».

A diferencia de los acusados en la causa por los supuestos sobornos en el Senado, quienes toman las audiencias como un entretenimiento, Miceli se muestra exaltada y consulta constantemente a su equipo de abogados. Discusiones de táctica y estrategia que van de la sala de juicio a los pasillos y de allí a un bar en Recoleta, donde se celebra una especie de tercer tiempo con agua mineral y café (siempre invita Miceli).

Dejá tu comentario