Michetti, enojada, ahora retrasa más campaña del PRO

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  Gabriela Michetti insiste, en toda ocasión que puede, en que la relación con Mauricio Macri no se ha dañado por las diferencias que mantiene con el jefe de Gobierno en cuanto a su destino electoral. La vice, María Eugenia Vidal, inclusive salió a respaldar esa teoría aun cuando no es la más amiga de la senadora, pero aseguró que Macri no se enoja y hasta despistó, asegurando ayer que aún no es candidata por la provincia de Buenos Aires, territorio que no abandona a pesar de sus funciones porteñas.

Michetti salió ayer con un comunicado en el que refutó la supuesta opinión del papa Francisco sobre los cargos para la Ciudad de Buenos Aires avalando su candidatura, y de paso reafirmó que la pelea con Macri no está saldada.

"La discusión interna en el PRO se está dando de una manera democrática y civilizada gracias a la calidad humana y dirigencial de Mauricio Macri", avanzó en explicaciones la senadora y dijo que "no es bueno que se mezclen intereses mezquinos y personalísimos cuando tenemos la oportunidad de crecer todos como personas y representantes políticos. Cuando llegue el momento de definir los roles de cada uno en la próxima elección se comunicará esa información con transparencia. Mientras tanto, la relación personal que tengo con Mauricio Macri sigue siendo tan afectuosa, respetuosa y profunda como siempre. Y eso es exactamente lo que nos permitirá definir lo mejor para nuestra Argentina y nuestro proyecto".

Para finalizar, la senadora dejó más dudas y sostuvo que "lo que definitivamente puedo decir hoy es que mi decisión siempre terminará consensuada con Mauricio, y tendrá únicamente que ver con mis convicciones más sinceras. Nunca con objetivos mezquinos o de corto alcance" .

Mientras Macri intenta que la interna de Capital no le nuble la campaña nacional, el resto de los aspirantes a un protagónico en las PASO del próximo 26 de abril refuerza como puede sus intenciones. El propio Horacio Rodríguez Larreta viene ganando adherentes internos en el macrismo para que él sea el heredero de Macri, ya que el jefe de Gobierno bendijo esa sucesión antes de terminar 2014.

Ayer, Martín Lousteau mostró su vocación de suspender las vacaciones para fortalecer el legado de Elisa Carrió y se mostró con otro referente del combo UNEN, Julio Cobos, en una charla sobre educación que ofrecieron en un local gastronómico del coqueto barrio de la Recoleta, con la intención de aumentar las chances para ser el próximo jefe de Gobierno.

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