Una joven sobrevivió ayer en forma milagrosa, aunque sufrió múltiples fracturas y graves traumatismos, luego de arrojarse desde el piso 23 de un hotel del microcentro porteño y caer sobre el capó de un taxi. La mujer, de 33 años, saltó desde los pisos superiores del Hotel Panamericano, ubicado en Carlos Pellegrini, entre Lavalle y Tucumán, a sólo una cuadra del Obelisco. El vehículo quedó con el techo destrozado, pero sirvió para amortiguar el golpe tras la impresionante caída e hizo que la chica no muriera en el instante.
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