26 de octubre 2012 - 00:00

Mística copera

El abrazo de sus compañeros con Federico Mancuello al marcar, de derecha, el gol del empate. El volante santafesino fue una de las figuras de este Independiente copero.
El abrazo de sus compañeros con Federico Mancuello al marcar, de derecha, el gol del empate. El volante santafesino fue una de las figuras de este Independiente copero.
Independiente supo cambiar a tiempo y se llevó un triunfo épico del Estadio Centenario, fiel a su tradición copera. El «Tolo» Gallego mezcló titulares con suplentes, pero puso mucha experiencia en la cancha con Tula, Tuzzio, Zapata y Fabián Vargas, entre otros, y ellos fueron los que manejaron los tiempos del partido.

En el primer tiempo Liverpool fue superior y aprovechó la peligrosidad de Claudio Núñez, un delantero de 20 años que en Uruguay comparan con Tevez por su guapeza y movilidad.

El delantero se juntó con Rodrigo Aguirre y William Ferreira, poniendo en aprietos a una defensa que tuvo a un Diego Rodríguez muy nervioso en el arco, que no daba seguridad.

Núñez, en una gran maniobra personal, puso a los uruguayos en ventaja sobre el final de la etapa y el futuro de Independiente se complicaba.

Gallego apeló entonces a la juventud de Martín Benítez y Lucas Villafañez y le cambió la cara al equipo, que se mostró más agresivo. Un pase de Benítez a los tres minutos le dio la oportunidad a Federico Mancuello de empatar y después retrasó sus líneas, para jugar con la desesperación de los uruguayos, que pegaron más de lo que jugaron.

Liverpool creó muy pocas situaciones de gol y se expuso al contraataque, que dio sus frutos en el primer minuto adicional, cuando Roberto Battión derrotó a Matías Castro y le dio el pase definitivo a cuartos de final, cuando se enfrentará con Universidad Católica de Chile.

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