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Modelo brasileño, el recurso para preservar “autonomía” electoral
Eduardo Fellner, María Eugenia Vidal y Felipe Solá
El formato replica, con matices y particularidades, el que rige en Brasil donde hay dos grandes turnos electorales: uno donde se vota presidente, gobernadores y legisladores; y otro en que se elige a todos los cargos municipales. Los comicios se hacen cada 4 años e intercalados.
El modelo criollo basado en el sistema brasileño -similar al de Uruguay- consiste en que los cargos nacionales se elijan un domingo y, varias semanas antes o después -con la ley actual debería ser antes-, se unifiquen las elecciones en todas las provincias, y en lo posible en los municipios, para un mismo domingo.
Ayer, durante en la reunión que Rogelio Frigerio armó en Casa Rosada con presidentes y apoderados de partidos políticos para anticipar los lineamientos de la reforma política y electoral que propone el macrismo, el jujeño Eduardo Fellner, como jefe del PJ, lanzó la propuesta de sellar un "pacto federal electoral" para avanzar en acuerdos que pongan en línea a las distintas provincias.
Fellner trasmitió la posición de los gobernadores del PJ y que coincide, en líneas generales, con lo que sostienen los demás caciques territoriales: que la unificación del calendario electoral no les quite autonomía y "color" local a las elecciones. De hecho, las constituciones de varias provincias establecen que las elecciones locales deben hacerse en fecha distinta a la nacional mientras en otras hay una costumbre de hacerlas simultáneas.
El caso testigo es la provincia de Buenos Aires, que sólo en 2003, cuando la presidencial se acordó de emergencia y "solitaria", pero que hace décadas vota en paralelo, tanto gobernador y presidente, como legisladores nacionales con provinciales y cargos municipales. La carta magna bonaerense no establece la simultaneidad sino que, para cada elección, la provincia debe adherir.
La cuestión es, en términos políticos, hipersensible. El volumen electoral de Buenos Aires, con sus más de 10 millones de votantes, es determinante para cualquier ecuación nacional. Hay, en paralelo, discusiones teóricas sobre lo oportuno o no de la simultaneidad: salvo Felipe Solá en 2003 y María Eugenia Vidal en 2015, los gobernadores bonaerenses fueron electos colgados de un presidente ganador que los traccionó hacia arriba. Solá fue solo, con lista de diputados; Vidal sacó casi medio millón de votos más que Macri.
El plan de la Casa Rosada es que en 2017 estén en marcha varias de las reformas que impulsa -Boleta Única Electrónica y calendario simplificado- pero, en términos de especulación política, el calendario único es menos relevante en las elecciones de medio término que son "elecciones provinciales" aunque se eligan legisladores nacionales, mientras que en la presidencial despegar esa boleta de las provincias tiene otra trascendencia.
Así y todo, al margen de Buenos Aires, hay un pelotón de distritos que ya se despegaron de la fecha nacional: Córdoba, Santa Fe, Capital, Salta, La Rioja, Chubut, Neuquén, Río Negro y, por primera vez en 2015, Mendoza, son algunas provincias que fijaron calendario propio. Entre Ríos, Tucumán, Misiones, San Juan, Santa Cruz, Formosa y Jujuy, entre otros, votan en paralelo.
La discusión a mediano plazo, con el foco en 2017, es menos complicada y en particular a los peronistas le sirve, según sus diagnósticos de este tiempo, despegarse de la elección nacional.
Primarias
Atada la cuestión del calendario electoral aparece, con peso propio, otro debate: la continuidad o no, tal como se conoce hasta ahora, de las elecciones primarias, obligatorias y simultáneas. Ese esquema, que debutó en 2011, tuvo alto apoyo en el Congreso cuando se discutió y aprobó pero fue sumando, con el tiempo, objeciones y críticas. La más recurrente es la obligatoriedad -planteo que hacen los partidos más chicos, sobre todo- y la tendencia a tener PASO "vacías" por listas únicas, lo cual las vuelve como sistema de preselección casi un sinsentido. La discusión está ligada porque el régimen nacional de las PASO hace que el cronograma empiece en mayo y termine en octubre, con dos fechas en el medio, ante lo cual limita la búsqueda de una fecha propia, bien desmarcada de Nación, para las provincias.


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