Morelenbaum, más cercano al jazz, excelente como siempre

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• EL MÚSICO BRASILEÑO DESLUMBRÓ EN TRES CONCIERTOS AL FRENTE DEL CELLOSAM3ATRIO
Aunque el eje de buena parte de su música es el samba, el cellista brasileño esta vez se mostró más jazzero y cercano al bebop, y sus presentaciones junto a dos músicos brillantes volvieron a ser un acontecimiento para el público porteño.

Aunque lo conocimos como director musical y arreglador de Caetano Veloso (con quien trabajó por muchos años), hace rato que para los argentinos Jaques Morelenbaum es mucho más que eso. Se formó en una familia de músicos y tiene una muy sólida formación forjada en Brasil y EE.UU. Tocó con Tom Jobim en muchos discos y conciertos. Hasta no hace mucho condujo el cuarteto Jobim-Morelenbaum, junto a su esposa, la cantante Paula y a un hijo y un nieto del gran compositor de "Garota de Ipanema". También con su mujer y el pianista japonés Ryuichi Sakamoto armó el grupo M2S, con el que también grabó. Participó activamente en un álbum en homenaje a Ástor Piazzolla. Hizo y tocó músicas para cine. Como cellista, director, productor y/o arreglador trabajó con Marisa Monte, Ivan Lins, Titâs, Madredeus, Sting, Julieta Venegas, Dulce Pontes, David Byrne y Cesária Évora, entre varios más.

Ahora vino a presentar en Buenos Aires un trío que comparte con dos músicos brillantes: el baterista Rafael Barata y el maravilloso guitarrista (e improvisador de lujo) Lula Galvão, con los que en 2014, publicó un disco que aún no está editado en nuestro país.

Puede decirse que, pese al nombre que eligió para el grupo y que el samba es sin dudas el eje sobre el que gira buena parte de lo que hace, esta vez el brasileño está más jazzero y hasta podría arriesgarse que dentro de este género se siente cómodo en el lenguaje del bebop (sólo una casualidad que sea el nombre del club de música en que el tocó en este caso por primera vez). Su repertorio tiene un par de temas propios: "Maracatusday" y "Ar livre", que por supuesto sonaron en el vivo. Pero la mayoría de la música pasa por piezas de autores brasileños clásicos y de distintos tiempos: su amigo Caetano Veloso (que prologó el álbum) con "Coração vagabundo"; Gilberto Gil con "Eu vim da Bahía"; Jacob do Bandolim con "Receita de samba"; Carlos Lyra y Vinicius con "Você e eu"; Dorival Caymmi con "Doralice" y, por supuesto, su admirado Antonio Carlos Jobim con "Outra vez", el poco escuchado "Radamés y Pelé" que estuvo en el show pero no está en el disco, o el antológico "Retrato en branco e preto" que lleva letra de Chico Buarque.

Morelenbaum hizo gala de su enorme destreza con el cello pero siempre a favor de su discurso sonoro. Improvisó pero siempre puso en primer plano a los temas que estaba referenciando. Dio muchos espacios para el lucimiento de sus compañeros. Y su visita fue, como siempre, una gran noticia para el mundo de la música en nuestro país.

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