11 de enero 2012 - 11:11

Moreno suma otro trabajo: discutirá también paritarias

Será con las empresas de servicios subsidiados. Fiscalizará que se cumpla pauta de aumento del 18%

Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior.
Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior.
En febrero, Guillermo Moreno sumará otra función clave a su largo currículum. Ese mes, el secretario de Comercio Interior debutará como actor en las paritarias. Será representante del Estado nacional en las negociaciones por aumentos salariales en sectores donde haya subsidios a las tarifas de servicios públicos. Su misión será concreta: que los gremios acepten aumentos salariales del 18% como tope durante todo 2012.

La razón por la que Moreno será el responsable de representar al Estado en las próximas paritarias de estas empresas, según la explicación oficial, es que el secretario será el encargado de negociar con los operadores privados y públicos involucrados el nuevo esquema de costos internos. Las empresas circularán desde el mes próximo por el despacho morenista, y a la vista de las Vírgenes, Cristo y fotos de Perón, Evita y Néstor Kirchner, para explicar sus estructuras de gastos e ingresos, para luego avanzar en cuál sería una tarifa futura necesaria y justa que incluya una rentabilidad adecuada, combinada con una reducción firme e irrenunciable del dinero que mes a mes se les gira desde las arcas públicas. Parte de ese efectivo corresponde cada año a los resultados de las negociaciones paritarias, cuyos aumentos salariales el sector público se ocupó de cubrir con nuevas partidas giradas a las empresas. Como la intención oficial desde este año es congelar esos giros o reducirlos a su mínima expresión, los empresarios tendrán que explicar con sus números de costos al día por qué necesitan reajustes extras en las tarifas para mantener la rentabilidad y comprometer inversiones.

Enterados de la novedad, muchos operadores comenzaron a adelantarle a Moreno que directamente no podrán asumir en las actuales circunstancias nuevos aumentos salariales si no se les permite renovar tarifas.

Llegado este punto, aparece el secretario como negociador, fiscalizador y actuario de las nuevas estructuras de costos de las compañías, como paso previo a cualquier actualización en los precios de las facturas de luz, agua, gas y transporte público. Obviamente quedan fuera de su escala de controles el subte y la compañía Metrovías. Moreno será el encargado de controlar los costos, incluyendo los salariales. Asumió entonces como un mandato interno que este año el alza salarial en estos rubros no deberá superar el 18% de meta fijada por el Gobierno nacional, dividida en al menos dos partes anuales. La primera, en el primer semestre, sería del 7%, mientras que el resto se actualizaría lo más cerca posible de fines de 2012.

Para esto, Moreno tiene en su agenda futura no sólo hacer circular a las empresas del sector, sino también a los responsables de los gremios involucrados en esas actividades. Así, el secretario citará a los directores de empresas como Edenor, Edesur, Metrogas, Gas Natural Ban, AYSA, Sudamericana de Aguas, Trenes de Buenos Aires y los representantes del transporte público de pasajeros (colectivos). Todos deberán llevar sus costos internos y demostrar que necesitan actualizaciones y que no pueden hacer frente a los aumentos del 18%. Sólo Moreno tendrá el poder de avalar o rechazar esas carpetas.

Pero además visitarán al funcionario sindicalistas como Oscar Lescano (Luz y Fuerza), los delegados del detenido José Pedraza (Unión Ferroviaria), Omar Maturano (Fraternidad) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), entre otros. Este último vivirá una experiencia personal particular. Tendrá que defender ante Moreno los aumentos salariales para su gremio, y criticarlos luego después como director de AYSA.

Todos estos gremialistas, tal como adelantó ayer este diario, están siendo contactados en estos días por diferentes funcionarios del Gobierno nacional para que acepten de antemano la meta anual del 18%. Uno de los argumentos para que avalen el petitorio es que los que lo firmen recibirán el visto bueno oficial en futuras avanzadas contra Hugo Moyano. Formarán parte, según se les explica muy diplomáticamente, de un acuerdo global y oficial junto con gremios de peso como SMATA, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y la UOCRA, que aceptarían el límite del 18% a cambio de compromisos de no aumentar precios. Al margen de la maniobra está Hugo Moyano, lo que para hombres como Lescano o Maturano es más que una invitación provechosa.

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