18 de febrero 2010 - 00:00

“Mortificar al público pasó de moda”

Mosquito Sancineto: «El espectador que quiera subir a contar sus experiencias podrá hacerlo libremente».
Mosquito Sancineto: «El espectador que quiera subir a contar sus experiencias podrá hacerlo libremente».
El director Mosquito Sancineto, pionero de los Match de Improvisación en la Argentina, estrenará mañana en Teatro El cubo (Zelaya 3035), el espectáculo de origen norteamericano «Mi primera vez», creado por el productor Ken Davenport, que reúne historias anónimas de personas que se animaron a postear en un blog sus primeras experiencias sexuales. La versión argentina ya cuenta con su propio sitio web (http:// miprimeravezlaobra.blogspot.com) para que el público envíe sus testimonios. En cada función los cuatro actores convocados (María Fernanda Callejón, Alejandro Paker, Tomás de Las Heras y Vanesa Strauch incluirán en sus monólogos algunos de estos relatos.

«Antes de ingresar a la sala el público responde un cuestionario y algunas de esas respuestas luego son utilizadas en el show. Hay de todo un poco: historias cómicas, ridículas, tiernas o decididamente oscuras», advierte Sancineto mientras termina de pintarse los labios para la sesión de fotos.

Periodista: Es la primera vez que dirige un espectáculo fuera de los «Match de Improvisación» ¿Por qué esperó tanto tiempo?

Mosquito Sancineto: Cuando uno es madre o padre de un género que no es muy conocido en el país ni está muy desarrollado, asume la responsabilidad de imponerlo. Y yo me dediqué a esto casi como una religión. Llevo veintiún años haciéndolo y ahora esa experiencia me resulta muy útil para dirigir una obra que requiere de actores muy lanzados y con capacidad de improvisar.

P.: En 1991, usted ofició de maestro de ceremonias en un recordado ciclo teatral que se llamó «La (h)Erótica». Recuerdo que sus improvisaciones sobre sexo enardecían al público.

M.S.: ¿Usted llegó a ver la función en la que se desnudaron cuatro espectadores? El público hacía esas cosas, se liberaba arriba del escenario. Y a mí me encantaba eso. Incluso hoy, en mis espectáculos más ingenuos, trato de que el público se conecte con lo que es y con lo que siente. Y «Mi primera vez» da la posibilidad de hablar de sexo de un lado más ingenioso que lo habitual, sin tabúes ni bajadas de línea.

P.: En la versión norteamericana los cuatro intérpretes aparecen desnudos detrás de una laptop ¿Hay algo de eso?

M.S.: ¡Hay mucho de eso! Pero la desnudez aparece muy naturalmente y tiene un por qué. Lo aclaro porque estoy harto de que la televisión asocie la desnudez al escándalo y recurra al sexo en cualquier momento del día sin ningún filtro y con un enfoque simplista que lo empobrece todo. Esas vedettitas que muestran en cámara los mensajes de algún famoso que las llamó para tener una noche de sexo son un ejemplo muy pernicioso. Yo estudié con grandes maestros que me enseñaron a respetar la profesión y el teatro. Me subí al escenario de la mano de una Inda Ledesma, por ejemplo, y pasé por el teatro under, off y comercial. Entonces ¿por qué tengo que soportar ahora que este arte sea bastardeado por gente que ni siquiera sabe distinguir el jamón cocido del crudo? En cambio, en este nuevo espectáculo tomamos la sexualidad como un hecho placentero, romántico, fugaz, dramático y siempre en un marco lúdico y de movimiento constante. Porque el sexo es eso: juego y movimiento.

P.: ¿Los actores se meten con el público?

M.S.: No se asuste. Vamos a crear un clima de confianza y tranquilidad. Detectamos a los espectadores más lanzados y extrovertidos que son los que vamos a capitalizar para el espectáculo y a los tímidos los dejamos en paz. Mi idea es no ofender a nadie y reírnos entre todos. Eso de tomar a alguien de punto, ya fue, pertenece a otra época.

P.: ¿En que horario irá la obra?

M.S.: A las 23.30 hs. Eso me mortifica un poco. Creo que podríamos ir más temprano para que el jubilado venga, se identifique con algunas historias y aporte sus propias experiencias. Todavía se piensa que la tercera edad carece de vida sexual cuando no es así. Por otro lado, está el adolescente inexperto que tal vez aprenda algo con este espectáculo. En cierta forma vamos a dar cátedra.

P.: ¿Qué otras actividades tiene entre manos?

M.S.: De lunes a viernes estoy en la trasnoche de Radio Nacional con Tom Lupo. Lo acompaño en la conducción y junto a mi compañía improvisamos distintas escenas sobre la base de lo que el público va pidiendo. En marzo vuelvo con mi espectáculo «Improvisación Mosquito», renovado. Vamos a estar en el MultiEspacio Los Angeles.

P.: ¿Cómo reacciona la gente cuando lo ve por la calle? Supongo que debe llamar la atención...

M.S.:
Mucho. Y a veces duele, por las cosas que me dicen.

P.: ¿Y entonces por qué insiste en salir maquillado?

M.S.: Porque soy un animal de batalla y porque además quiero combatir los prejuicios. No me voy a sacrificar, no soy un kamikaze, pero quiero presentar lucha. Yo sé que la ignorancia perjudica y logra que el prejuicio reaparezca. Uno ve gente joven que no entiende que uno puede ser homosexual, travesti, roca o nube y que la vida ofrece un abanico muy interesante de posibilidades. Muchos quizás no tienen la oportunidad de entenderlo, entonces yo se la ofrezco a través de mi imagen.

Entrevista de Patricia Espinosa

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