31 de enero 2012 - 00:00

Moyano ataca ícono K: ayer bloqueó Correo Argentino

Pablo Moyano, secretario adjunto de camioneros, por orden de su padre Hugo empezó el día de ayer bloqueando sedes del Correo Argentino. El camionero intentó involucrar a la empresa reestatizada con el conflicto del sur.
Pablo Moyano, secretario adjunto de camioneros, por orden de su padre Hugo empezó el día de ayer bloqueando sedes del Correo Argentino. El camionero intentó involucrar a la empresa reestatizada con el conflicto del sur.
Hugo Moyano parece haber elegido ya la separación en su relación con el Gobierno. Ayer, en su cruzada por el conflicto por los trabajadores de Correo Sur, el titular del sindicato de camioneros embistió contra uno de los «íconos» del kirchnerismo: Correo Argentino. El titular de la CGT, a través de su hijo Pablo Moyano, mandó a bloquear el centro de distribución de la empresa reestatizada por el Gobierno de Néstor Kirchner, aduciendo que la compañía es en parte culpable del conflicto entre Correo Sur SRL y Camuzzi Gas Pampeana. Además, y amenazando al Gobierno con violentar la ley de «conciliación obligatoria», Moyano amenaza con que si no le dan la razón, lanza una huelga general de camioneros que incluiría la paralización por un día de los servicios de recolección de basura, logística y el transporte de combustibles, además de, obviamente, la distribución del correo privado. La movilización se efectuaría la semana próxima, si las negociaciones por el conflicto del sur no terminan como el titular de la CGT (que ayer monitoreó todas las circunstancias de la jornada desde su despacho del sindicato de camioneros) quiere. El argumento moyanista es que el Correo Argentino ganó desde el 1 de enero de este año la licitación para la distribución de facturas de Camuzzi, servicio que hasta el 31 de diciembre del año pasado prestaba Correo Sur. Luego esta empresa informó que terminaba con los contratos de unos 200 operarios. De éstos, sólo quedarían por reubicar unos 68, que ayer desde el Ministerio de Trabajo se los intentaba reubicar en Camuzzi, Correo Argentino y otras compañías.

Moyano, desde su búnker, amenaza mientras tanto, además de con un paro nacional, con protestar en la Embajada de Italia (Camuzzi es controlada por capitales de ese país), en el Ministerio de Trabajo, la Plaza de Mayo y la Casa de Gobierno. En el conflicto, la posición de Camuzzi es apoyada por el Ejecutivo, ya que se sostiene que la empresa no despidió trabajadores, sino que decidió no renovar un contrato con la empresa de distribución Correo Sur.

Camuzzi firmó, en cambio, con el Correo Argentino, que le ofrecía la distribución de facturas a un costo menor. Por ello los camioneros decidieron lanzar medidas de fuerza cruzadas no sólo contra Camuzzi (contra cuya sede se manifestaron la semana pasada en Puerto Madero), sino también contra el Correo Argentino, lo que me-reció un fuerte rechazo de parte del Gobierno kirchnerista.

Mientras tanto, desde la cartera que dirige Carlos Tomada, que ayer se puso al frente personalmente de las negociaciones, se recordó que se mantiene vigente la Conciliación Obligatoria que dictó y que retrotrae las acciones al 31 de diciembre de 2011. Con esto, de concretarse la amenaza de huelga y movilización de Moyano, estaría en condiciones de sancionar al sindicato de camioneros; una situación que de concretarse sería inédita desde que el kirchnerismo gobierna el país. Pero el sindicato aclaró que no está dispuesto a acatar la medida oficial, lo cual podría derivar en sanciones de la cartera laboral hacia uno de los gremios más poderosos de la Argentina. El argumento moyanista es que la carta con el anuncio de la decisión oficial no llegó a la sede del sindicato, lo que desde Trabajo era desmentido abiertamente.

Ayer, desde la CGT, intentaron despegarse del conflicto. Al ser consultado por el tema, el taxista Omar Viviani (ver nota en pág. 11) afirmó que «esto está en el ámbito del Ministerio de Trabajo, hay una conciliación obligatoria, pero hay que buscarle una solución para que la gente no se quede sin trabajo. Es la vida interna de otra organización sindical. Cada gremio tiene su autonomía». Desde el Gobierno, fue el ministro de Planificación, Julio De Vido, el encargado de cruzar con dureza a los Moyano por el bloqueo que el gremio de camioneros efectuaba contra el Correo Argentino. Según el ministro, el Correo Argentino «no tiene ningún contrato en condiciones de precarización laboral» y hasta involucró al macrismo en sus acusaciones. «Es llamativo que se digan estas cosas ahora, ya que cuando el correo era de (Franco) Macri y se explotaba y echaba sin fundamento a los trabajadores, nunca nadie dijo nada», sostuvo el funcionario.

Pablo Moyano le contestó anoche a De Vido y le recordó: Nosotros no llamamos a Menem para decirle que fue el mejor presidente de la historia, así retrucó los cuestionamientos del ministro, quien repudió el piquete como método de protesta.

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