15 de agosto 2012 - 00:00

Moyano: juicios y nuevo acto opositor

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Hugo Moyano pareció ayer envalentonarse con la posible renuncia de Antonio Caló a encabezar el sector rival de la CGT. Puso en marcha una ola de juicios contra el Estado por los fondos de las obras sociales, como había anticipado este diario, y la semana que viene volverá a ponerse al frente de un acto público desde el que reanudará sus críticas al Gobierno. Hasta se permitió chicanear al metalúrgico al afirmar que en lugar de un pico de presión, había sufrido «colitis».

El escenario para la nueva aparición pública del camionero será el estadio Luna Park, en el que conmemorará el jueves 23 de agosto los 50 años de la desaparición del obrero metalúrgico Felipe Vallese. Y también, el segundo aniversario de la asunción al frente de la Juventud Sindical de uno de sus hijos, Facundo, ungido entonces por el expresidente Néstor Kirchner.

Para el acto, Moyano prevé rodearse de 10 mil asistentes, en su mayoría aportados por la organización juvenil de Facundo, jefe del sindicato de peajes y diputado nacional. El blanco de las objeciones será La Cámpora, la otra agrupación de jóvenes del peronismo, pero que responde a Cristina de Kirchner. Y el eje de las críticas, según pudo saber este diario, será exhibir supuestas contradicciones entre la gestión de Néstor Kirchner y la actual. Desde que blanqueó su confrontación con el Ejecutivo, las convocatorias del líder de la CGT mermaron en número, pero crecieron en intensidad de reclamos.

Ayer dio una nueva muestra de su distancia con el Ejecutivo. Mientras sus rivales de la central obrera intentan reunirse con funcionarios del Ministerio de Salud para negociar fondos para las obras sociales, Moyano dio vía libre para una ola de juicios contra el Estado. Para eso instruyó a los presidentes de unas 70 organizaciones sindicales de salud para emplazar a la superintendenta de Servicios de Salud, Liliana Korenfeld, a dar una respuesta bajo la amenaza de denunciarla por «abandono de persona por omisión, e incumplimiento de deberes de funcionario público».

De acuerdo con el mecanismo establecido, esta semana las obras sociales enviarán cartas documento a la superintendente para exigirle una rendición de cuentas por fondos no ejecutados desde su área: le darán a Korenfeld 72 horas para detallar el estado de los trámites pendientes de pago de la Administración de Programas Especiales (APE, encargada de reintegrarles a los gremios el valor de los tratamientos médicos más costosos) y sobre la situación del Fondo Solidario de Redistribución (FSR), que se conforma con aportes de los afiliados a los sindicatos y que en la actualidad se calcula que suma más de 15 mil millones de pesos.

Jorge Sola, dirigente del gremio del Seguro y secretario de Acción Social de la CGT de Moyano, dijo que cumplidos los plazos, las obras sociales quedarán habilitadas a presentar «demandas civiles y penales» contra Korenfeld. Y aseguró que ese camino ya fue iniciado por la entidad sanitaria que preside el camionero (Oschoca) y la del líder de los peones rurales, Gerónimo Venegas (Osprera).

Según el gremialista, de los $ 530 millones de pesos de recaudación que ingresan al mes en el FSR, «hay un excedente de $ 350 millones» que el Gobierno debería volcar a las obras sociales sindicales.

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