19 de diciembre 2012 - 00:00

Moyano, Micheli y campo juntos en marcha anti-K

Como ejercicio de costumbre, Cristina de Kirchner le quitó expectativa a la marcha que esta tarde harán en su contra la CGT de Hugo Moyano, la CTA de Pablo Micheli, entidades agrarias y una larga ristra de grupos políticos, desde el PO hasta el peronismo disidente.

Fue, al menos, la indicación que bajó a funcionarios y dirigentes K: no agitar en las horas previas la discusión por la protesta que, presumen en Casa Rosada, perdió centralidad como hecho político ante lo que consideran «victorias» del Gobierno en las últimas horas.

De hecho, hace dos semanas diversos voceros K objetaron la elección de la fecha -19 de diciembre- por ser emblemática de los estallidos de 2001 a lo que sumaron el reproche de querer generar la idea de una remake, o «adueñarse» del recuerdo de aquellos días.

Sin embargo, el mandato fue bajar la espuma porque, a los ojos de Balcarce 50, la concentración estará por debajo, en cuanto a impacto, del paro nacional del 20 de noviembre que paralizó la actividad, con altísima notoriedad en Capital Federal y el conurbano.

Aquella avanzada anti-K, de inocultable visibilidad política, tuvo un efecto sinuoso por los piquetes, algunos episodios violentos y en particular porque su eficacia dio resultado al interrumpir casi en su totalidad el transporte urbano.

En este caso, en Gobierno advierten que el efecto de una ciudad caotizada por columnas y cortes -habrá tres vías de ingreso a la plaza: desde el Obelisco por Diagonal Norte, por Avenida de Mayo y desde Belgrano y Diagonal Sur- podría malhumorar contra los organizadores.

Especulaciones, nada más, y quizá la ilusión de que en vez de generar empatía, la movilización genere rechazo no por defensa a Cristina sino simplemente por incomodidad.

Así y todo, en Casa Rosada estiman de entre 20 y 35 mil los potenciales movilizados entre la CGT moyanista, la fracción de CTA anti-K, el barrionuevismo, partidos y piqueteros de izquierda como la CCC, la Federación Agraria y, entre otros, los binneristas de Libres del Sur.

Por eso, anoche se evaluaba suspender la actividad pública de la Presidente. Aunque tiene agendado un acto en el Salón de las Mujeres para las 19.30, existía la posibilidad concreta de que se pase para nueva fecha. A esa hora, se estaría produciendo la desmovilización posacto.

A pesar de la intención K de desinflar, o de sacarle trascendencia en la previa, el moyanismo se juega esta tarde una de las grandes pulseadas del año: de hecho, hablan de una concentración de más de 100 mil personas. De ser así, estaría triplicando el número que espera el Gobierno.

Hay matices: la última movilización moyanista a Casa Rosada estuvo muy lejos de ese número, de hecho no alcanzó para «llenar» ni siquiera la plaza, lo que demanda unas 10 o 15 mil personas, según como se monte el escenario en la pirámide.

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