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Moyano suma a reclamo por piso salarial del 25%
Hugo Moyano, Luis Barrionuevo, Carlos Tomada
«Creemos que el piso debe ser del 25 por ciento. Es que si la inflación fue del 25 por ciento, eso tiene que ser el piso, porque si no, se pierde capacidad de compra», explicó Moyano en declaraciones radiales. Se refirió así a la suba de precios de 2012 de acuerdo con el cálculo de las consultoras privadas, que reflejó días atrás la oposición en el Congreso.
El planteo puede ser incluso superior. Como anticipó este diario, Moyano y Barrionuevo planean reunirse antes de fin de mes en Mar del Plata. El gastronómico admitió que con el nivel actual de inflación, el piso de los incrementos salariales de este año debería ser del 30 por ciento y «con una cláusula de revisión a mitad de año». En vista del perfil opositor de esa alianza y en la medida que el Gobierno no resuelva cambios en el Impuesto a las Ganancias, el pronóstico de Barrionuevo puede convertirse en un planteo formal de los gremios que integran el arco disidente de la CGT, admitieron en esos sectores.
Esta semana, algunos colaboradores del camionero le desaconsejaron el encuentro con el gastronómico. Sobre todo por el próximo lanzamiento de su partido político, en plena etapa de construcción y búsqueda de alianzas electorales con vistas a las legislativas de este año. Se lleve a cabo o no la reunión, de lo que no hay dudas es que habrá una coordinación entre ambas centrales para impulsar los planteos para las paritarias.
Complicación
El cuadro amenaza con complicar un plan que maneja el Ejecutivo para mantener a raya las variables económicas en el ámbito laboral para este año. Se trata de la sugerencia de acotar las paritarias a subas del 20% y otorgar a cambio variación en Ganancias, en base a dos alternativas: una, con el incremento en el mismo porcentual del mínimo no imponible. La otra, como dio a entender esta semana el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, con la reestructuración completa del gravamen a través de una ley del Congreso, que tuviera impacto sobre las escalas del impuesto.
En los últimos días todas las expresiones del sindicalismo estructurado en centrales dio su parecer respecto de las paritarias. La cifra del 25 por ciento fue mencionada por dirigentes de la CGT de Caló, que agregaron la necesidad de reestructurar Ganancias con una suba del mínimo no imponible de por lo menos un 50%, de modo de compensar la falta de adecuación de 2012 y la inflación prevista para este año.
«Cada vez se achican más los tiempos» para resolver el rumbo salarial, dijo ayer Moyano. Y agregó: «En un tiempo no muy lejano, si los dirigentes no exigen con más firmeza lo que están reclamando, los trabajadores van a salir a la calle solos a hacer los reclamos. Creo que así se van complicar las cosas», advirtió.
El camionero, además, juzgó «importante que ocurra» la coincidencia de reclamos con la CTA de Hugo Yasky. Mientras evalúa la coordinación en paritarias con Barrionuevo, Moyano intentará afianzar su vínculo con Pablo Micheli, de la CTA disidente, con vistas a un posible plan de lucha luego de las vacaciones.
Las centrales oficialistas, en tanto, mantendrán su postura de negociar con el Gobierno sin confrontar en lo inmediato. La variable será el tiempo. Es que sectores de la CGT de Caló ya dieron a conocer que de no haber una solución sobre Ganancias durante el primer trimestre del año será necesario elevar el nivel de queja ante el Ejecutivo. Los gremios más ofuscados son los que integran el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), que capitanea el taxista Omar Viviani junto a dirigentes antes aliados a Moyano. Entre ellos, la opinión extendida es que se alejaron del camionero en busca no sólo de un formato distinto de conducción para la CGT sino de respuestas que el Gobierno le negaba a Moyano, y que hasta ahora no aparecieron.


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