12 de julio 2011 - 00:00

Mujica despidió a ministra y alecciona a izquierda quejosa

La extitular de Desarrollo Social Ana Vignoli debió dejar el cargo tras las críticas recibidas por la muerte de al menos cinco indigentes por la ola de frío.
La extitular de Desarrollo Social Ana Vignoli debió dejar el cargo tras las críticas recibidas por la muerte de al menos cinco indigentes por la ola de frío.
Montevideo - Los tironeos ideológicos vividos por el oficialista Frente Amplio en los últimos meses se cobraron ayer una víctima clave en el gabinete del uruguayo José Mujica. La ministra de Desarrollo Social, Ana Vignoli, del Partido Comunista, fue relevada de su cargo tras cuestionamientos a su gestión por la muerte de media decena de indigentes por una ola de frío.

Se trató de la primera modificación en el gabinete desde que Mujica -exguerrillero tupamaro- asumió el Gobierno, en marzo de 2010.

Vignoli será sustituida por el socialista Daniel Olesker, quien hasta ayer tenía a cargo la cartera de Salud Pública. En su lugar asumiría el actual subsecretario, el comunista Jorge Venegas, por lo que la distribución de los sectores políticos en el gabinete se mantendría igual.

Mujica, que se enemistó con el sector izquierdista del Frente Amplio cuando trató de impedir, con éxito, la derogación de la ley de amnistía, afirmó que el economista Olesker fue elegido para el reemplazo «por considerar la importancia que tiene la proyección de las políticas sociales vistas en su conjunto».

«Tenemos que ajustar enormemente el cómo, en qué se gasta, buscando la mayor eficiencia posible del enorme gasto social que el país realiza y que quisiéramos realizar todavía más», enfatizó Mujica, quien recordó que el país logró bajar los índices de pobreza -del 40% en 2004 al 18% en 2010- e indigencia -del 4,7% al 1,2% en el mismo período-, según los datos oficiales. No obstante, diversos organismos estiman que sólo en Montevideo viven más de 600 personas en la calle.

En un gesto simbólico, el jefe de Estado se presentó acompañado de su vicepresidente, el centrista Danilo Astori, artífice de la política económica liberal de la izquierda desde que llegó por primera vez al poder en el país en 2005 de la mano de Tabaré Vázquez.

Astori y el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, están en el epicentro de las críticas del PC por un proyecto de ley oficialista que permitirá la entrada de capital privado a sectores estratégicos como la infraestructura y que puede ser ratificado hoy en la Cámara de Diputados, afectando otra de las vacas sagradas que habían formado parte del ideario del Frente Amplio. También son blanco de críticas por su oposición a un impuesto extraordinario a las grandes extensiones de tierra que, en este caso, encontró a Mujica más cerca de sus bases.

En rechazo a la propuesta que habilita virtuales privatizaciones, el senador y líder comunista Alberto Lorier acusó al Gobierno de no cumplir con el programa del FA y la semana pasada abandonó la sala durante la votación de la ley. Pese a que tiene el 3% del electorado frenteamplista y hasta ayer solamente tenía un ministerio, el que abandona Vignoli, el PC controla el plenario de la coalición oficialista y los sindicatos nacionales.

Además, en los últimos meses puso en un dilema al Gobierno porque, gracias a su hegemonía en la cúpula del FA, impulsó el proyecto para anular la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, tal como le exigió al país la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Una dura intervención de Mujica, contra los postulados históricos del Frente, dejó impunes los crímenes de Estado durante la dictadura (1973-1985), pero semanas más tarde habilitó el juzgamiento de unos 90 casos.

Al anunciar ayer la destitución de Vignoli, Mujica dijo que a la ministra «le ha tocado bailar con la más fea», en aparente alusión a la polémica desatada por la reacción de su ministerio a la ola de frío, que causó la muerte de cinco indigentes en la capital y un hombre que vivía en condiciones precarias en el interior.

«A veces ha puesto de su parte la mayor entrega y la mayor energía, no tenemos reparos (el cambio), es una cuestión de estrategia que estaba trazada de antemano», sostuvo el mandatario, que aseguró haber decidido el relevo «hace más de veinte días».

A pregunta expresa de los periodistas, negó que la confrontación con el PC tuviera relación alguna con el relevo ministerial, aunque también llamó a los integrantes del FA a «cerrar filas». «El Partido Comunista es un partido histórico del Uruguay. No precisa instructores, sabe lo que tiene que hacer. Y yo tengo confianza en los compañeros, aunque a veces podemos discrepar», reflexionó. Para el analista político Juan Carlos Doyenart, director de la consultora Interconsult, «hay una crisis que se ha vuelto permanente en el FA, que está generando a su vez una crisis de gobernabilidad muy clara».

«Y todo esto se enmarca en una falta de una agenda de Gobierno previamente acordada. Entonces cada cosa que surge genera un conflicto», indicó el analista, y consideró que el estilo de Mujica de lanzar temas al debate público sin discutirlos antes con su partido contribuye a la crisis.

Agencias AFP, EFE, DPA y ANSA, y Ámbito Financiero

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