El empresario ruso Roman Abramovich expresó que decidió vender el Chelsea Football Club, 19 años después de comprarlo y convertirlo en una de las instituciones más poderosas del mundo, y prometió donar el dinero de la operación para ayudar a las víctimas de la guerra en Ucrania.
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Multimillonario suizo en tratativas con Abramovich para comprar el Chelsea
Hansjörg Wyss es uno de los principales interesados en adquirir el club inglés, propiedad del magnate ruso.
En medio de crecientes llamados para que Abramovich sea sancionado tras la invasión de Rusia a su vecino, el magnate de los metales de 55 años dijo en un comunicado que una venta era lo mejor para el actual campeón de Europa y el mundo.
“Siempre he tomado decisiones teniendo en cuenta los intereses del club”, dijo Abramovich en un comunicado.
“En la situación actual, por lo tanto, he tomado la decisión de vender el club, ya que creo que es lo mejor para el club, los aficionados, los empleados, así como los patrocinadores y socios”, señaló.
Abramovich dijo que no pediría los préstamos que le ha hecho al club, que de acuerdo a reportes suman 1.500 millones de libras (2.000 millones de dólares), para que le sean reembolsados y que la venta no sería hecha de forma acelerada.
También dijo que le había dicho a sus asesores que establecieran una fundación benéfica que recibiría todas las ganancias netas de la venta.
“La fundación será en beneficio de todas las víctimas de la guerra en Ucrania”, dijo Abramovich en el comunicado. “Esto incluye proporcionar fondos para las necesidades urgentes e inmediatas de las víctimas, así como apoyar el trabajo de recuperación a largo plazo”.
Abramovich tomó esta decisión debido a los problemas que enfrenta con el Reino Unido y ante la intención de un multimillonario suizo de hacerse con el club de la Premier League.
Hansjörg Wyss, que cuenta con una fortuna superior a los 4.000 millones de libras (unos 4.800 millones de euros), se ha ofrecido a negociar por la entidad de Stamford Bridge lo que podría representar un cambio de rumbo total del campeón de Europa.
“Abramovich está intentando vender sus activos en Inglaterra y también quiere deshacerse rápidamente del Chelsea”, comentó Wyss en el periódico suizo Blick. “El martes, tres personas y yo, recibimos un oferta para comprar el club. Ahora tengo que esperar cuatro o cinco días”.
Sin embargo, al multimillonario suizo le salió un competidos y es nada menos que la estrella de UFC, Conor McGregor quien publicó en su cuenta de Twitter una captura de pantalla donde se lee una conversación que sostuvo en un grupo de WhatsApp. Una persona, de la cual no reveló la identidad, escribió: “Solo un aviso, hemos aprobado esto como se discutió anteriormente”. A lo que el irlandés respondió: “Chelsea a la venta por 3.000 millones de libras esterlinas. Vamos a comprarlo”.
McGregor acompañó el posteo con una contundente frase: “Deseo explorar esto”.
Chelsea potencia
Abramovich, desde su llegada y siendo uno de los primeros multimillonarios en desembarcar en el fútbol europeo, el Chelsea se transformó en uno de los equipos más grandes del continente europeo.
El ruso compró el club londinense en 2003 por 150 millones de euros y su inversión llevó a la era más exitosa en la historia del equipo: ganó cinco títulos de la Premier League, cinco ediciones de la FA Cup y la Champions League dos veces.
Pero la guerra de Rusia en Ucrania trastocó un liderazgo que cerró un círculo hace unas semanas en Abu Dabi, con la conquista del Mundial de Clubes. El último título que faltaba en el palmarés de Abramovich y quizás el último, en general.
Su complicada situación en el Reino Unido, que no le renovó el visado de inversor en 2018, se recrudeció en los últimos días a raíz de su estrecha y siempre negada relación con Vladímir Putin. La Cámara de los Comunes acusó a Abramovich de ser un estrecho colaborador de Putin y pidió que se le incauten los bienes que posee en el Reino Unido, como la mansión de más de 150 millones en el centro de Londres, y no se le permita dirigir un club como el Chelsea.
Decisión difícil
El hombre de 55 años, que tiene ciudadanía israelí y portuguesa, se convirtió en uno de los empresarios más poderosos de Rusia al amasar una enorme fortuna tras la desintegración de la Unión Soviética en 1991. Forbes sostiene que su patrimonio neto es de unos 13.300 millones de dólares.
En su declaración de ayer, Abramovich dijo que la decisión de vender había sido increíblemente difícil. “Espero poder visitar Stamford Bridge por última vez para despedirme de todos ustedes en persona”, señaló.
En tanto, Wyss, de 86 años, labró su fortuna en la multinacional empresa de médica Synthes y se ha caracterizado en los últimos años por sus grandes donaciones a obras benéficas y medioambientales. Según reportó el New York Times en 2018, su aporte a obras a favor del medioambiente se eleva por encima de los 1.000 millones de euros.


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