Judía, nacida en Praga, pasó dos años de la Segunda Guerra Mundial en el campo de concentración de Terezín, en Checoslovaquia, donde distraía a sus captores y a sus compañeros de detención tocando el piano.
Herz-Sommer fue llevada a Terezin con su hijo, que sobrevivió también, a diferencia de su marido Gerard, que murió en el campo de Dachau en 1944. Unos 140.000 judíos fueron deportados al campo de Terezín y 33.430 murieron allí.
"Los nazis querían que tocara tanto que pensaba que mis dedos se me caerían en aquel frío", recordó la mujer en una entrevista con el diario The Times en 2010.
| Agencia afp |


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