Murió Mercero, un notable del cine fantástico

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El cineasta español Antonio Mercero murió el sábado a los 82 años, luego de una larga lucha contra el Alzheimer. El 13 de diciembre de 1972 había estrenado el film que sigue siendo considerado lo mejor que haya surgido de la televisión española: "La cabina", en el que José Luis López Vázquez quedaba encerrado inexplicablemente dentro de una cabina telefónica. Nadie podía sacarlo de ahí, y tampoco a nadie le importaba la suerte de ese típico hombrecito gris de clase media. El inolvidable desenlace llevaba el asunto del surrealismo a la mas kafkiana ciencia ficción distópica. El impacto de ese mediometraje de 35 minutos fue tal que, durante los meses siguientes, en España nadie se atrevía a entrar a una cabina telefónica sin trabar la puerta con un maletín, o los pies, o inclusive sacando el teléfono fuera del cubículo.

La película de Mercero, coescrita por José Luis Garci, se emitió prácticamente en todo el mundo, y llegó a ganar (insólito en su momento) un Emmy de la TV estadounidense. Director también de "Verano Azul", el mundo del cine y la TV españoles lamentó su deceso y lo homenajeó como se debe. Alex de la Iglesia, fan La Cabina, se ocupó de difundir un streaming del mediometraje en las redes sociales, y en una comunicación por chat desde España explicó que no hay modo de subestimar la importancia de la obra de Mercero en la cultura hispanoparlante. "Sobre todo teniendo en cuenta que sus series y films fueron esenciales en la sociedad de la transición entre el franquismo y la democracia."

De la Iglesia incluyó referencias a este film al menos en dos de sus películas, y jamás ocultó que su comedia negra "La chispa de la vida" es una especie de cruza entre "La cabina" y "Cadenas de roca" de Billy Wilder, en la que un hombre queda atrapado en una mina y su salvataje se transforma en una especie de kermesse mediática. En "La chispa de la vida" un publicista queda atrapado por una máquina de gaseosas de un modo tan surrealista como la pesadilla de López Vásquez, sólo que enfrenta el asunto apelando al marketing. Pero De la Iglesia sabe que no hay manera de comparar nada contemporáneo con la audacia avant-garde exhibida por Mercero en 1972. Y en "Balada triste de trompeta" la primera toma también es una cita de "La cabina".

Las angustias de López Vázquez inspiraron otras películas, algunas tan famosas como "Enlace mortal" de Joel Schumacher, con Colin Farrell a merced de un francotirador psicópata que lo mantiene sitiado en otra cabina telefónica. Mercero era el hijo de una familia acomododa -su padre fue asesinado por un anarquista, durante la guerra civil, cuando él apenas nacía-. Para la alta burguesía del franquismo estudiar cine era una afrenta, pero Mercero no dio marcha atrás y pronto estabas filmando documentales y luego series de TV y películas tan atípicas como el thriller "Manchas de sangre en un coche nuevo", o la rarísima fábula "Toby, el niño con alas". Junto a "Verano azul" otro de sus más importantes éxitos de rating fue "Farmacia de guardia". Inclusive su última película, la emotiva pero también humorística historia de niños con cáncer, "Planta 4" del 2002, vendió más de un millón de entradas solo en los cines españoles. La Academia del Goya le otorgó un premio a la trayectoria en 2010.

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