30 de abril 2014 - 00:00

Murió papá de Cash en plena búsqueda

Así quedó el auto en el que se trasladaba Federico Cash, padre de María, que desde  2011 está desaparecida. El conductor del otro vehículo sólo tuvo heridas leves.
Así quedó el auto en el que se trasladaba Federico Cash, padre de María, que desde 2011 está desaparecida. El conductor del otro vehículo sólo tuvo heridas leves.
El padre de María Cash, la joven que desapareció en julio de 2011 en la zona norte del país, murió al accidentarse con su auto en una ruta de la provincia de La Pampa mientras seguía una pista para dar con el paradero de su hija.

El accidente, que culminó con el fallecimiento de Federico Cash, se produjo alrededor de las 17 del lunes en la Ruta 152, a la altura de la localidad de Puelches.

En ese lugar, el auto conducido por Cash, un Peugeot 207 de color blanco, se estrelló de frente contra otro vehículo, confirmó el oficial Jorge Fernández, de la comisaría de Puelches. Fernández dijo que Cash murió en el acto, mientras que el conductor del otro vehículo sufrió heridas leves.

Según el abogado de la familia, Víctor Barone, el hombre tenía como "trabajo constante la búsqueda de su hija". Por su parte, el titular de la ONG Red Solidaria, Juan Carr, sostuvo que la última información que tenía, de cuatro días atrás, es que "Federico estaba buscando a su hija en San Carlos de Bariloche".

"Hay muy pocas bromas, generalmente la gente es buena. La gente cree ver muchas Marías y él iba a todos lados", reseñó el dirigente social. "Hizo mucho por buscar a María y por otra gente que busca a los desaparecidos", dijo el letrado.

María Cash tenía 29 años, tomó contacto por última vez con su familia el 8 de julio de 2011, y desde ese día se investiga su desaparición, nunca esclarecida.

La joven, que residía en la Ciudad de Buenos Aires, había iniciado un viaje hacia Jujuy el 4 de julio de 2011, y tenía pensado poner a la venta ropa que ella misma había diseñado, además de visitar a un amigo, Juan Pablo Dumon, pero nunca más se supo de ella. El Gobierno de la Nación ofrece una recompensa de $ 400.000 para quienes aporten datos certeros sobre el paradero de la mujer.