24 de febrero 2015 - 00:00

Nada nuevo (por ahora)

Nada nuevo (por ahora)
 Posiblemente no sea demasiado evidente en un mercado que prefiere sólo aquellas noticias que le sirvan para impulsar aún más el precio de las acciones, pero de a poco la realidad política se va a ir infiltrando en la decisión de los inversores. Es casi irónico que en un momento de crecientes tensiones geopolíticas, sea la Agencia de Seguridad Interior una de las primeras víctimas (podría tener que despedir a 30.000 empleados por falta de presupuesto) de la pelea que existe entre republicanos y demócratas. Si algo evidencia este ejemplo, es a los extremos que están dispuestos a llegar los políticos de ambas partes con vistas a las elecciones presidenciales de 2016, donde la seguridad de la nación y la desocupación quedan muy lejos del primer plano. Así que prepárese -y después no diga que no se queje que no le advertimos a tiempo de lo que está pasando- que vamos a tener que escribir bastante sobre el "cierre del gobierno", la baja del rating crediticio y la pelea por la extensión al límite de endeudamiento soberano, que como están barajadas las cartas políticasas esta vez podrían golpear significativamente al mercado y a la economía (en años anteriores esto no tuvo repercusiones externas, pero es difícil que esta vez Rusia, ISIS, y todos los que puedan, no aprovechen la cuestión para dar un par de pasoso adelante). Entre tanto todo sigue más o menos igual en el sistema financiero. Que tras marcar un máximo sin precedentes, veinticuatro horas más tarde el Dow retroceda el 0,13% a 18.116,84 puntos (el S&P500 perdió el 0,03% y el Russell 2000 trepó el 0,04% completando la troica de récords del viernes) no merece más comentario que el que puede haber sido eso que algunos llaman "ajuste técnico". Es cierto que el precio del petróleo retrocedió otra vez debajo de los u$s 50 por barril, pero lo peor en el Dow pasó por Boeing, Intel y Caterpillar. Respecto al efecto de las preocupaciones internacionales, el índice "del temor" VIX quedó ayer en el segundo nivel más bajo desde Navidad pasada. Hoy habla J.Yellen que a pesar de su casi total intrascendencia, es para los norteamericanos mucho más trascendente que el ídem.

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