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Negocian swap de reservas con China por u$s 10.000 millones
AVANCE CLAVE EL VIERNES. PRIMER SEGURO SE HIZO EN 2009. SE BUSCA FORTALECER LA POSICIÓN EXTERNA DEL BANCO CENTRAL
Li Yuanchao
Un paso decisivo en esta dirección se dio el viernes. Ese día la presidente Cristina de Kirchner mantuvo un encuentro con el vicepresidente de la República Popular de China, Li Yuanchao, para afianzar lazos bilaterales y avanzar hacia una alianza estratégica entre ambos países.
Pero el dato más relevante es que Li Yuanchao fue después al Senado con un grupo de colaboradores. Allí almorzó con el vicepresidente, Amado Boudou, y también con el segundo del Banco Central, Miguel Pesce. Con ellos se avanzó en algunos detalles del funcionamiento de esta línea contingente.
Justamente Pesce conoce en detalle lo que se había negociado hace cuatro años con el Gobierno chino, ya que en ese momento también ocupaba un sillón en el directorio de la autoridad monetaria. En aquel momento fue el titular del BCRA, Martín Redrado, el que avanzó con el acuerdo con los chinos, similar al que habían acordado otros emergentes con el país asiático.
Este swap de tasas que se está negociando con los chinos tendría un efecto relativo en el mercado. No implica aumento de reservas, ya que los fondos sólo se desembolsarían en un caso crítico. Hasta el momento en ningún caso se "gatilló la necesidad de obtener estos recursos. Por otra parte, se considera que estas líneas son en realidad una suerte de reaseguro que es preferible no utilizar para no alterar aún más a los inversores. De hecho, cuando se firmó en 2009 no fue necesario recurrir a esta ayuda ya que rápidamente el Banco Central consiguió recuperar las reservas que se habían perdido durante la peor etapa de la crisis internacional.
El swap de tasas funcionaría de la siguiente manera: si se profundiza la caída de reservas, la Argentina accedería a una línea en yuanes por el equivalente a 10.000 millones de dólares. A cambio entregaría los pesos correspondientes al tipo de cambio oficial, es decir, alrededor de 52.400 millones.
Uno de los principales cuestionamientos para este tipo de acuerdos es que no resulta tan fácil, llegado un caso extremo, conseguir las divisas en el mercado internacional a cambio de la moneda china.
El avance en las negociaciones con China se produce en paralelo con el anuncio del blanqueo, que también apunta a fortalecer las reservas del BCRA. Sucede que la única manera de acceder al beneficio es entregando dólares al Central (para obtener el certificado inmobiliario) o al Tesoro, si se opta por el bono energético (BAADE). Cualquiera de los dos mecanismos implica un incremento automático del stock en poder del Banco Central. Por eso, aunque el proyecto de ley estipula que el blanqueo será por 90 días, no se descarta que luego la Presidente lo prorrogue para maximizar la cantidad de divisas que podría recibir la autoridad monetaria.


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