22 de junio 2016 - 00:00

Ni los muertos se salvan del “petrolão”

San Pablo - La Policía Federal brasileña desmanteló ayer una red acusada de lavado de dinero y vinculada a la adquisición del avión accidentado en agosto de 2014 en el que murió el entonces candidato presidencial Eduardo Campos, un escándalo que podría salpicar a su compañera de fórmula (finalmente quedó al frente de la lista) y abanderada anticorrupción, Marina Silva.

El operativo contra la red acusada de blanquear 600 millones de reales (unos 176,4 millones de dólares) se llevó a cabo en los estados de Goiás (centro) y Pernambuco (nordeste), este último fortín político de Campos, quien fue gobernador en esa región. El haber viajado en ese avión sugiere una prebenda ilegal durante su campaña.

En la acción policial fueron arrestadas cuatro personas, mientras que un sospechosos se encuentra fugitivo. Los detenidos deberán responder por los delitos de asociación ilícita, lavado de dinero y falsedad ideológica.

La llamada "Operación Turbulencia" investiga además los nexos de esa red con el esquema de corrupción destapado en Petrobras.

Agencias EFE y ANSA

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