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“No estatizaremos el Citigroup. Sólo será una parte”
El titular de la Fed concurrió ayer por segundo día a comparecer ante la Cámara de Representantes. «No hay necesidad de un cambio radical» en los bancos, dijo.
«No hay necesidad de un cambio radical. Podemos utilizar las herramientas que tenemos para asegurarnos de que los bancos se comporten de una manera positiva para la actividad, en materia de viabilidad a largo plazo, y sosteniendo, al tiempo, la economía con la reactivación del crédito», agregó. Con respecto a las inyecciones estatales de capital en los bancos a través de la compra de acciones preferidas que pueden convertirse en comunes, indicó que se trata de un paso «necesario para fortalecer el sistema bancario».
Según Bernanke, el mercado de deuda pública estadounidense sigue siendo robusto gracias al papel de activos refugio desempeñado por los títulos del Tesoro. De todos modos, advirtió que el país no puede continuar con un déficit billonario eternamente.
Resistencia
El Gobierno puso ayer en marcha las denominadas «pruebas de resistencia», proceso que busca determinar si los mayores bancos del país tienen suficiente capital de calidad para seguir operando. Luego, los bancos que necesitan dinero adicional tendrán seis meses para recaudar fondos privados. Si no fueran capaces de hacerlo, el Gobierno adquirirá acciones preferidas convertibles de esas entidades. Como recordó Bernanke, esos títulos se podrán cambiar por acciones comunes para mantener niveles de capitalización adecuados.
Ante una pregunta específica sobre Citigroup, el banquero se negó a hacer comentarios en relación con un banco en particular y sólo respondió que se esperan los resultados del análisis en aquel caso y las consecuencias que de él se deriven.
Sobre las consecuencias de la reciente expansión monetaria que podría alentar la inflación al recuperarse la actividad, el presidente de la Fed dijo tener una estrategia para contenerla: «Podemos subir las tasas de interés, reducir los suministros de dinero para evitar cualquier consecuencia inflacionaria». De este modo, según lo aseguró, la inflación no sería un problema en los próximos dos años por la debilidad económica.
La Reserva Federal bajó las tasas cerca del cero e inyectó casi u$s 1 billón en el mercado crediticio para mantenerlo funcionando después de que el colapso de la burbuja inmobiliaria se tradujera en una crisis del crédito mundial. «A mediados de octubre evitamos un colapso del sistema financiero mundial que nos hubiera dejado en una profunda y prolongada crisis económica», expuso, en defensa de las acciones agresivas de la Fed.
Agencias AFP, EFE y Reuters

