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"No hay que enojarse con Wall St., sino con Obama"
• ENTREVISTA A CAIN, EL CANDIDATO NEGRO QUE AGITA INTERNA REPUBLICANA
Rick Perry saluda a Mitt Romney, ante la mirada de Herman Cain, al final del último debate televisado entre los precandidatos presidenciales republicanos. El veloz ascenso del afroestadounidense ha puesto intriga a la campaña.
Durante el pasado fin de semana en Washington, Ámbito Financiero siguió durante su rally proselitista al multimillonario rey de la pizza Herman Cain, quien, con su reciente salto al 18 por ciento de intención de voto, pelea la punta de las internas republicanas junto con el exgobernador de Massachusetts Mitt Romney (con el 20%) y al actual gobernador de Texas Rick Perry (15%), de acuerdo con la última encuesta de Gallup.
A diferencia de Obama, los orígenes de Cain son bien humildes. Hijo de una mucama y de un chofer, Herman nació en Memphis, Tennessee, y su infancia transcurrió durante el apartheid sureño.
«No crecí queriendo ser el presidente de los Estados Unidos; crecí 'po'e', que es aún peor que ser pobre», explica en su autobiografía.
Con un posgrado en Matemática e Informática, se le cumplió el sueño americano, y rubros no le faltan. De CEO de Godfather's Pizza (la tercera cadena del país), presidente de la Cámara de Restoranes y director de la Reserva Federal de Kansas, a conductor del muy exitoso programa radial «Herman Cain Show» en Atlanta y comentarista de Fox News (una obviedad), Cain, de 65 años, destila simpatía y carisma.
«Hola a todos: si hay algo que no sé escribir es la palabra abandonar», «hace rato que dejé la plantación demócrata», dijo el precandidato afroamericano apenas se bajó de su «cainmóvil», un enorme ómnibus negro con la leyenda «Cain, en camino a la Casa Blanca». Responde así a las críticas del cantante Harry Belafonte, que lo acusó de ser una manzana podrida dentro de la comunidad negra de 40 millones de personas.
Cerca de 300 seguidores lo aguardaban en fila al calor del mediodía del viernes para que, a las puertas del supermercado mayorista CostCo de Washington, les firmara su autobiografía «Este es Herman Cain».
La presentación de su libro es el hilo conductor de su campaña proselitista y lo hace tanto en librerías como en centros comerciales. Mal no le va: en las últimas semanas consiguió entre 10.000 y 13.000 adhesiones diarias.
«¿Qué opina de los indignados de Wall Street y que el presidente Obama les dé la razón?», fue la pregunta de esta enviada al precandidato. Cain se quitó el saco y, con un acento sureño marcadísimo, contestó: «La administración Obama sólo busca alejar el foco de atención sobre sus fracasos en política económica y social y trasladarlo a Wall Street para distraernos». «¿Por qué enojarse con Wall Street si es la Casa Blanca la que establece la políticas de fracaso?, prosiguió.
«Los estadounidenses están hartos de escuchar una retórica política que no arregla las cosas; no fue Wall Street la que formuló esas fracasadas políticas económicas, sino la Casa Blanca», añadió. El remate estaba servido: «¿Por qué no llevan las protestas frente a la misma Casa Blanca?».
El trecho del dicho al hecho fue corto: el viernes por la tarde los primeros manifestantes del movimiento Ocupen Wall Street llegaron allí. Hoy son más de 1.000 los que acampan frente a la ventana del mismísimo Salón Oval de Obama.
¿A qué se debe el sorpresivo arrastre de Cain entre los republicanos? The Washington Post, un diario prodemócrata, opinó que Cain es el espejo del actual presidente, y que podría significar, para los opositores, «la extensión de la presidencia Obama».
Cain tiene un parecido con Obama: ambos son excelentes oradores y fotogénicos. Larry Keinman, un activista republicano que se cruzó desde Texas hasta Washington sólo para que Cain le firmase su libro, le dijo a Ámbito Financiero que «Herman Cain es el candidato más atractivo para los conservadores, el que mejor representa los valores de patria, familia y religión».
Lee Summers, otra fanática de Cain que aguarda en la fila para firmar libros, fue más precisa: «Cain tiene experiencia en la adversidad, viene de abajo, sabe conducir una compañía».
El desempleo general en Estados Unidos se ubica en torno al 9%, pero las minorías negra y latina la pasan bastante peor. ¿Cuál es la propuesta de Cain? «El plan 9.9.9., por el que los impuestos a las Ganancias, el IVA nacional y el corporativo serían del 9%», dijo a este diario J.D. Gordon, vocero de Cain. ¿Y el impuesto a los millonarios propuesto por Obama? «Con el 9% es suficiente para que prosperen las empresas y se creen empleos, y para atraer el voto latino», prosiguió.
Los asesores de Cain creen que su candidato podría atraer un tercio del voto afroamericano (2,5 millones) y cerca del 50% del voto latino. Hoy la mitad de los «hispanics» está en desacuerdo con Obama, a quien votaron masivamente en 2008.
Respecto de los latinos, tradicionalmente demócratas, la clave está en la propuesta sobre inmigración. «Creo en que las fronteras deben tener mejores controles de seguridad», dijo Cain a Ámbito Financiero. «Ya existe un camino legal para la inmigración», completó su asesor Gordon, «sólo falta controlar mejor las fronteras». ¿Podría esta propuesta dura alejar a los latinos, los que, según constató esta enviada, eran muy pocos en las filas proselitistas del republicano? «El candidato Cain promoverá nuevos tratados de libre comercio con la región latinoamericana, porque cree en el libre comercio, que trae crecimiento económico», dijo Gordon, que fue vocero de Donald Rumsfeld, quien fue ministro de Defensa de George W. Bush.
No obstante, si hay algo bien latino en la plataforma de Cain es su proyecto de seguridad social. «Cain cree que Estados Unidos debería adoptar el modelo chileno de seguridad social (de administradoras privadas, como en la Argentina hasta 2008), porque es consciente de que el actual será insostenible en el futuro», explicó Gordon, que conoce bien Chile y nuestro país y está casado con una trasandina.
Resta, para el final, la pregunta del millón. ¿Podrá este magnate afroamericano vencer en las primarias republicanas de principios de enero para ser el contrincante de Obama en las presidenciales de noviembre del año que viene? Carisma tiene. Dinero para la campaña no le falta. En Washington dicen que a fines de 2007 nadie daba un peso por Obama, pero que en las primarias de 2008 venció a la favorita, Hillary Clinton.
* Enviada Especial a EE. UU.


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