26 de enero 2011 - 00:00

“No perseguimos a usuarios de las tarjetas de crédito”

José Sbatella
José Sbatella
Los bancos deberán notificar a la Unidad de Información Financiera (UIF) el cambio en el límite de compra de una tarjeta de crédito cuando se dé «un salto cuantitativo». Así lo sostuvo el presidente de la UIF, José Sbatella, en diálogo con este diario. En ese sentido, detalló que cuando el nivel máximo sea de $ 5.000, una declaración jurada de ganancias (para personas físicas) o el balance de una empresa (para las jurídicas) es suficiente. En cambio, cuando llegue a $ 20.000, se deberá presentar documentación que avale el origen de los fondos.

«A partir de $ 20.000, la persona tendrá que informar qué actividad económica le está dando esa capacidad de crédito», sostuvo Sbatella. En un comunicado difundido ayer, la UIF salió a aclarar que no se trata de una persecución a los usuarios de tarjetas. Si bien difundió que «los clientes del sistema financiero que poseen un paquete de productos en una entidad bancaria, ya sea por acreditar salarios o por haber oportunamente demostrado su capacidad contributiva, en nada quedan afectados por la nueva normativa», Sbatella detalló que los bancos deberán informar a la UIF mediante el legajo del usuario los cambios en los límites.

Los bancos por ahora prefieren no hacer declaraciones sobre este tema y esperar a «conocer la letra chica». Sin embargo, según la Resolución 27, publicada en el Boletín Oficial, antes del 1 de abril todos los emisores de tarjetas de crédito (que incluye a los bancos) deberán designar a una persona como oficial de cumplimiento, que hará de vínculo entre la entidad financiera y la UIF.

Informes

Además, con esta resolución, los usuarios de tarjetas de crédito prepagas y de cheques de viajero deberán informar al emisor el origen de los fondos mediante los cuales compraron estos instrumentos, siempre y cuando sea por montos superiores a $ 5.000. A su vez, estas entidades tendrán que dar a conocer a la UIF estas operaciones. Y, cuando sean mayores que $ 20.000, deberán presentar documentación respaldatoria. «Estos instrumentos son de alto riesgo, porque hasta ahora no estaban regulados», señaló el funcionario.

Así, cuando los bancos encuentren entre sus clientes situaciones inusuales o sospechosas, deberán informar a la UIF. Sbatella mencionó tres ejemplos entre estas últimas: cuando no haya explicación para el origen del dinero o se suceda la concentración de compras en un comercio determinado o exista una negativa de dar datos para hacer una transacción. «Pensemos que, sin controles, alguien puede utilizar cheques de viajero para hacerse de efectivo en cualquier lugar del mundo, sin que se conozca la procedencia de ese dinero», indicó el presidente de la UIF.

Lavado de dinero

La regulación para usuarios de tarjeta de crédito se suma a otras 12 que en los últimos 10 días se publicaron desde la UIF para prevenir el lavado de dinero, que abarcan a contadores, escribanos y hasta joyerías, que forman parte de los señalamientos que hizo el GAFI en octubre y que volverán a auditar en febrero. Según adelantaron a este diario, hoy se difundirá una nueva normativa, esta vez, sobre compraventa de obras de arte.

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