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Nueva novela de McEwan despierta furia en la red
Ian McEwan: del amor de los lectores a la furia incontenible. En muchos blogs también su obra anterior empieza a ser reconsiderada como bochornosa.
El protagonista ficticio es un físico y premio Nobel llamado Michael Beard, que ha ayudado a combatir el cambio climático inventando la forma de derivar energía de un proceso artificial de fotosíntesis, según adelantó el diario «The Evening Standard». Un día, en una conferencia, el científico afirma que la razón por la que hay un desequilibrio en el mundo de la ciencia entre hombres y mujeres es por las diferencias innatas entre los cerebros de uno y otro sexo.
Las novelas de McEwan suelen obtener unánime aclamación crítica y, recientemente, el «New Yorker» lo evaluó nada menos que como el autor nacional inglés de nuestros días». La aparición de «Atonement» («Expiación») en 2001, llevada más tarde al cine como «Expiación, pecado y deseo», con Keira Knightley, fue juzgada como un gran acontecimiento literario. «Nadie con algún interés en la literatura contemporánea puede prescindir de su lectura», escribió el mismo «The Evening Standard».
Debate
Pese a tal pasado honroso, en los últimos días Ian McEwan se convirtió repentinamente en el centro de un debate agrio entre los aficionados en la red. Ya no sólo por las anticipadas características de su futura novela, sino que ésta parece haber desatado una malhumorada revisión de su obra precedente. Un bloggero muy leído en Inglaterra, Sam Jordison, preguntó online: «¿Cuáles fueron los peores libros de la última década? Además de las novelas de Dan Brown, también aparecen ahora las de McEwan. Lo más sorprendente es que el blog en cuestión está asupiciado por el diario «The Guardian», el cual durante mucho tiempo publicó sus columnas, y del cual la propia esposa de McEwan, Annalena McAfee, fue editora.
La mayor parte de sus novelas empezó ahora a ser considerada como «irremediablemente pedantes, carroña autosuficiente del principio al fin». «Expiación» llegó a ser calificada como «absolutamente espantosa y exasperante», en tanto que «Sábado» recibió definiciones tales como «una enorme canallada». McEwan situó la acción de «Sábado» el día de una marcha contra la guerra en Irak, pero su héroe, el neurocirujano Perowne, que ha tratado a un académico iraquí torturado por Sadam Hussein, no se opone a la invasión anglo-norteamericana. El propio McEwan ha atacado en público el extremismo islámico, sobre todo por su actitud hacia los homosexuales y las mujeres, por lo cual no cabe sospechar en este caso que las condenas se apoyen en cuestiones políticas y sexistas.
Algunos otros, con la impunidad por supuesto que proporciona el anonimato en los blogs, en los cuales suelen ocultarse muchos resentimientos y frustraciones personales, declararon haber quemado su ejemplar de «Sábado». Sin embargo, aun teniendo en cuenta este último factor, en el caso de los ataques contra McEwan hubo una vehemencia particular.
En el último número de «The New Yorker» se publica un anticipo de «Solar» bajo el título de «The Use of Poetry» («El empleo de la poesía»), en el cual se reproduce una breve semblanza del protagonista Michael Beard durante sus años de juventud, cuando siendo un poco atractivo practicante de ciencias seduce a una bella estudiante de literatura ayudándola a investigar, para su tesis, la obra de Milton. Para Beard, acostumbrado a las rigurosas investigaciones científicas, aquel tema le parece tan sencillo como liviano. Ese es el comienzo de la futura relación catastrófica del protagonista con las mujeres.


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