24 de octubre 2011 - 00:00

Nuevo llamado al acuerdo social

Nuevo llamado al acuerdo social
«Yo quiero convocar a todos a la unidad nacional, a que no nos distraigan con enfrentamientos inútiles. Sola no puedo, necesito a todos». «Sin odios ni rencores». Cristina de Kirchner relanzó ayer nuevamente, y aparentemente ahora en serio y con compromiso, un nuevo llamado a discutir un acuerdo político y económico de unidad nacional como plataforma estructural de su segundo mandato. Lo hizo anoche al promediar su discurso de agradecimiento a los argentinos, desde el hotel Intercontinental, donde el Frente para la Victoria (FpV) armó su cuartel general. Lo reafirmó después, al hablar ante una multitud que celebraba su triunfo en la Plaza de Mayo.

La Presidente cultivó durante todo el mensaje el tono amable, abierto y componedor de los últimos meses, en un discurso donde gran parte de las palabras fueron advocaciones a su fallecido esposo, Néstor Kirchner. A él le dedicó el triunfo llamándolo «el gran fundador de la victoria de esta noche» y recordando que «sin las cosas a las que él se atrevió habría sido imposible llegar hasta aquí». La Presidente continuó con el riguroso luto ante los cientos de simpatizantes reunidos en un hotel de Buenos Aires y se fundió al final en un abrazo con sus hijos, Florencia y Máximo, e incluso con la novia de éste, Agustina.

A las 21.35 comenzó su discurso, acompañada por Amado Boudou. Tomó agua, se emocionó por primera vez, pidió silencio y mostró cierto malhumor cuando la barra K comenzó sus cánticos embistiendo contra Julio Cobos. «Por favor, es una noche muy importante, por favor». La barra no calló, pero cambió de mensaje. «Néstor no murió, vive en el pueblo la pqlp».

Mencionó a Dilma Rousseff, Hugo Chávez, Pepe Mujica, «al amigo» Sebastián Piñera, a Juan Manuel Santos y a Fernando Lugo, «que cuando me estaba hablando se cortó». Dijo además que estaba por conversar con Evo (Morales) y Rafael (Correa). Rousseff «me dijo palabras muy dulces, le agradezco mucho», añadió al iniciar su primer discurso como presidente reelecta.

Informó que también recibió los llamados de Mauricio Macri y de Hermes Binner.

Antes había reconocido no poder definir sus sensaciones. «Si les digo que estoy feliz, les miento. Si les digo que estoy triste, también», recordando nuevamente a Néstor Kirchner. Aclaró luego con firmeza que no hablaba «como viuda, sino como compañera de militancia de uno de los cuadros políticos más importantes que dio el país».

Defendió después la reforma política y llamó así a la «unidad nacional» afirmando que «tenemos que pensar un país diferente sobre lo que ya se hizo». «Que no nos distraigan con enfrentamientos inútiles», dijo la jefa de Estado, hablando a los «trabajadores y la clase media», además de «sindicalistas y empresarios». «Sola no se puede, necesito de todos los argentinos».

Hubo finalmente palabras para algunos triunfadores. Al reconocer la victoria en la Capital, mencionó a Roberto Feletti, primer candidato a diputado, y a Blanca Osuna, electa intendenta de Paraná. Mencionó después a todas las provincias, incluyendo «a la querida Buenos Aires», y a las «madres, abuelas, hijos y nietos». Llamó finalmente a sus hijos, «ellos son mi sostén», y a Agustina KTMmpfer, novia de Amado Boudou. A las 22.05 terminó su mensaje y lanzó un «me voy a la Plaza». Allí la esperaban.

A las 23.08 la Presidente apareció en el escenario de la Plaza de Mayo con una histórica foto de ella abrazada a Néstor Kirchner. Agradeció las banderas, especialmente a unas de Uruguay y Venezuela, y lanzó un agradecimiento «a esta multitud de jóvenes que han vuelto a recuperar la Plaza».

Llamó nuevamente a la unidad nacional «sin odios ni rencores» recordando que «hace dos años en esta Plaza estábamos separados». «Que no nos dividan más», terminó la jefa de Estado.

Unos 10 minutos después terminó su discurso, pero tardó varios minutos más en despedirse definitivamente. Antes firmó autógrafos, se sacó fotos y bailó al ritmo de «Avanti morocha», de los Caballeros de la Quema.

C.B.

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