6 de agosto 2013 - 00:00

Obama intenta evitar un nuevo estallido en Egipto

El Cairo - Los enviados de EE.UU., William Burns, y de la Unión Europea (UE), Bernardino León, intensificaron ayer sus consultas en El Cairo para tratar de dar una salida a la crisis egipcia, incluyendo encuentros con dirigentes islamistas presos. En tanto, la tensión crecía dado que los seguidores del depuesto presidente islamista Mohamed Mursi continuaban manifestándose y prometían reunir hoy un millón de personas.

A estos esfuerzos diplomáticos se sumaron los jefes de la diplomacia emiratí, Abdalá bin Zayed al Nahyan, y qatarí, Jaled bin Mohamed al Atia.

El equipo internacional mantuvo reuniones con las autoridades egipcias y con el "número dos" de la Hermandad Musulmana, Jairat al Shater, detenido en la cárcel cairota de Tora.

El portavoz presidencial Ahmed al Muslimani explicó ayer que las autoridades dieron también permiso a Burns para que se reúna en Tora con el presidente del Partido Libertad y Justicia, brazo político de la cofradía, Saad Katatni. Sin embargo, negó que los responsables internacionales tuvieran planeada una entrevista con el depuesto presidente Mursi, a quien sí visitó la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, la semana pasada.

Al Shater y Katatni están encarcelados por supuestamente haber instigado al asesinato de manifestantes contrarios a Mursi durante recientes disturbios en El Cairo. La Hermandad criticó el encuentro de los mediadores con Al Shater y subrayó que deberíab reunirse sólo con Mursi, depuesto por un golpe de Estado cívico-militar.

Según el diario oficial Al Ahram, los mediadores habrían propuesto la formación de un nuevo Gobierno, que incluyera a tres ministros de la Hermandad y a dos salafistas, y que los procesos judiciales contra los islamistas no estén politizados.

En el marco de las consultas, León y Nahyan se entrevistaron ayer con el primer ministro, Hazem al Beblaui, mientras que Burns, el jefe de la diplomacia catarí y el emisario europeo se reunieron con el vicepresidente egipcio para Relaciones Internacionales, Mohamed el Baradei.

En tanto, los seguidores de la Hermandad Musulmana se siguen manifestando en las calles. Miles de personas desfilaron ayer en El Cairo al grito de "Mursi, Mursi" y de "No somos terroristas".

En Alejandría, los militantes de la confraternidad islamista enviaron a las marchas a niños desde los 10 años y jóvenes de unos 18 a gritar consignas contra la cúpula castrense.

Para hoy, martes, se convocó otra manifestación, en la que los organizadores esperan llevar a las calles de la capital a un millón de seguidores.

En un marco de fuerte tensión, y luego de las amenazas de Al Qaeda, lanzadas por el jefe de la red terrorista, el egipcio Ayman al Zawahiri, se desató ayer la alarma tras el ataque contra el Banco Canal de Suez desbaratado por la policía en Port Said (nordeste). Cuatro personas fueron detenidas cuando se preparaban a hacer explotar el edificio.

Agencias ANSA y EFE, y Ámbito Financiero

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