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Obama seduce a la India (e inquieta a China y a Pakistán)
El presidente de EE.UU., Barack Obama, y el primer ministro de India, Manmohan Singh, se prodigaron elocuentes muestras de afecto. La relación bilateral pasa por un momento excelente, lo que define una apuesta de política internacional de envergadura por parte de la Casa Blanca.
La Cancillería paquistaní criticó el apoyo estadounidense al ingreso de la India al Consejo de Seguridad, paralelo al de países como Alemania, Brasil y Japón, y acusó a su rival de perpetrar «violaciones permanentes y evidentes» a las resoluciones de la ONU sobre Cachemira, el territorio de mayoría musulmana controlado por éste y por el que ambos países se han trabado en dos guerras.
Con respecto a ese conflicto, el mandatario norteamericano se declaró dispuesto a desempeñar «cualquier papel» que ambos países consideren «apropiado» y confió en que las dos potencias nucleares reanudarán el diálogo bilateral en suspenso. «Estados Unidos no puede imponer una solución a este problema», enfatizó.
Asimismo, el ministro paquistaní de Relaciones Exteriores, Shah Mahmud Qureshi, debió aclarar que su país no se siente «marginado» por la visita de Obama.
Pero el presidente de Estados Unidos no se contentó con elogiar a la India. También cuestionó a Islamabad al afirmar que «seguiremos insistiendo a los líderes de Pakistán en que las zonas seguras para los terroristas dentro de sus fronteras son inaceptables y que los terroristas que están detrás de los atentados de Bombay deben ser llevados ante la Justicia», dijo sobre los sucesos de noviembre de 2008 que se saldaron con más de 160 muertos, entre ellos seis estadounidenses.
El jefe de la Casa Blanca abrió nuevas oportunidades de negocios para las compañías estadounidenses en la India, entre ellas las de defensa.
La relación entre ambos países es «definitoria e indispensable» en el siglo XXI, dijo cuatro veces durante una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro indio, Manmohan Singh.
Obama destacó el preacuerdo para vender a la Fuerza Aérea india diez aviones de transporte C-17 de Boeing por un monto de u$s 5.800 millones. Esta operación puede abrir las puertas a un negocio aún más jugoso, cuando la Fuerza Aérea elija al proveedor de los 126 aviones de combate con los que quiere sustituir a su vieja flota de fabricación rusa, a un costo de u$s 10.000 millones.
Para que éste y otros negocios sean posibles, Obama reiteró su compromiso de eliminar restricciones a las exportaciones de alta tecnología (de uso militar y civil) a la India.
El presidente se esforzó en todo momento en destacar las decenas de miles de empleos que se verán apuntalados por la veintena de acuerdos, por valor de u$s 10.000 millones, alcanzados en la India, la mayoría entre empresas privadas.
«La India no pretende robarle empleos a Estados Unidos», dijo Singh.
El titular del Gobierno indio destacó que la mayoría de los acuerdos son en infraestructuras, un sector vital para el crecimiento indio que requiere, dijo, una inversión de un billón de dólares en los próximos cinco años.
Otra de las expectativas indias durante la visita de Obama era despejar el camino para el acuerdo de cooperación nuclear civil de 2008, que según el presidente está «listo para comenzar a implementarse» y apoyar las necesidades indias de energía.
Tres días duró la visita de Obama a la India y mucho ha repetido que fue la más larga de su mandato y no «por casualidad», entre las muchas alabanzas a la democracia india, su apuesta por el desarrollo, su papel en Afganistán y en la región y el de «liderazgo» que debe asumir en Asia.
Fue este un guiño que, sin aludir a China explícitamente, apreciaron con grandes aplausos los diputados y senadores ante los que dio un discurso de 45 minutos en el que, además de repasar los avances de la relación bilateral desde que quedaron atrás las tensiones de la Guerra Fría, abogó por un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU para la India.
Además de los negocios cerrados durante la visita y los compromisos verbales de seguir eliminando las barreras al comercio bilateral (la previsión es que alcance los 50.000 millones de dólares este año), las dos delegaciones oficiales suscribieron acuerdos o memorandos en los sectores de energía, salud y agricultura.
Obama, que anoche fue agasajado con una cena por la presidenta india, Pratibha Patil, seguirá hoy su gira asiática en Indonesia.
Agencias DPA, EFE y AFP


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