4 de enero 2010 - 00:00

Obama y Brown cerraron las embajadas en Yemen por temor a otro ataque

Un soldado yemení monta guardia en la puerta principal de la embajada estadounidense en Saná. La sede, como la del Reino Unido, permanece cerrada ante el peligro de nuevos atentados del grupo que responde a Osama bin Laden.
Un soldado yemení monta guardia en la puerta principal de la embajada estadounidense en Saná. La sede, como la del Reino Unido, permanece cerrada ante el peligro de nuevos atentados del grupo que responde a Osama bin Laden.
Saná - Las embajadas de EE.UU. y de Gran Bretaña en Yemen cerraron ayer tras amenazas de Al Qaeda, mientras que la de España restringió el acceso a su edificio, en un fin de semana que coincidió con la visita del jefe del Mando Conjunto Central, general David Petraeus.

Fuentes de los servicios de seguridad yemeníes, que pidieron no ser identificadas, explicaron que las embajadas de EE.UU. y del Reino Unido recibieron informaciones de inteligencia sobre posibles ataques contra ellas y contra los intereses de sus países en Yemen.

Ante ese aviso, ambas legaciones tomaron las precauciones necesarias para hacer frente a cualquier ataque que pueda ocurrir, señalaron las fuentes.

La embajada estadounidense anunció ayer su cierre en un comunicado en su página web, sin aclarar por cuánto tiempo. En la nota subrayó que, el pasado día 31, Washington advirtió a sus ciudadanos de que en Yemen existe una amenaza continua de ataques.

«La Embajada de EE.UU. recuerda a sus ciudadanos que deben mantener un nivel alto de alerta y que deben poner en práctica medidas de seguridad», agregó el texto.

Asimismo, la embajada solicitó a sus empleados mediante mensajes de texto que permanecieran en sus casas durante la jornada, según comentó uno de ellos, que pidió el anonimato. Los vecinos del barrio Sheraton, donde se encuentra la legación y la residencia del embajador estadounidense, indicaron que se reforzó la seguridad en la zona con unidades policiales y de lucha antiterrorista.

Por su parte, desde Londres, el Ministerio de Exteriores británico dijo que el Reino Unido adoptó la misma decisión «por motivos de seguridad».

Una portavoz del Foreign Office señaló que se tomó la medida a raíz de la amenaza detectada por EE.UU. y en las próximas horas «se analizará la conveniencia de reabrir o no la embajada».

Precisamente ayer se anunció que el Reino Unido y EE.UU. habían acordado financiar conjuntamente una unidad antiterrorista en Yemen, así como aumentar sus esfuerzos para combatir el extremismo.

Frente a la decisión de Washington y de Londres, Madrid decidió que su representación diplomática en Saná siga en funcionamiento.

Desde España, fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores indicaron que la embajada española en Yemen se mantiene «abierta y operativa», aunque se restringió por el momento el acceso al edificio por razones de seguridad.

Estas medidas se producen tras la llegada el sábado del jefe del Mando Conjunto Central del Ejército de Estados Unidos, con funciones en la región, general David Petraeus, al país árabe para reunirse con las autoridades, justo un día después de que anunciara su intención de reforzar la asistencia militar al Gobierno de Saná.

Según la agencia oficial yemení Saba, Petraeus se entrevistó con el presidente yemení, Ali Abdulá Saleh, a quien le transmitió un mensaje del presidente estadounidense, Barack Obama, sobre la cooperación entre los dos países, «incluida la lucha contra el terrorismo y la piratería».

Todo esto ocurre después de que se supiera que el joven nigeriano que supuestamente intentó atentar contra un avión de la compañía estadounidense Delta que aterrizó en Detroit el pasado 25 de diciembre fue adoctrinado por Al Qaeda en la Península Arábiga.

Obama afirmó que Al Qaeda estaba detrás de ese ataque frustrado, algo que también confirmó el grupo terrorista, que asegura que la bomba que llevaba Umar Faruk Abdulmutalab había sido probada previamente, aunque falló por razones técnicas.

Por su parte, el primer ministro británico, Gordon Brown, convocó, con apoyo de Washington y de la Unión Europea, a una cumbre global para tratar la radicalización en Yemen, que se celebrará el 28 de enero en Londres.

Agencias EFE, DPA, ANSA y AFP