25 de junio 2010 - 00:00

Obama y Medvédev escenifican una inédita amistad

Barack Obama y Dmitri Medvédev comen hamburguesas ayer al mediodía en el local RAy’s Hell Burger, en Arlington, estado de Virginia. Por esta foto, ambos líderes desatendieron una cita organizada en la Casa Blanca.
Barack Obama y Dmitri Medvédev comen hamburguesas ayer al mediodía en el local RAy’s Hell Burger, en Arlington, estado de Virginia. Por esta foto, ambos líderes desatendieron una cita organizada en la Casa Blanca.
Washington - A la luz de lo expuesto ayer por los presidentes de Rusia y EE.UU., con motivo de la visita del primero a Washington, las relaciones entre ambos países se apoyan en signos diametralmente opuestos a los de antaño. El teléfono rojo fue sustituido por Twitter, las amenazas de exterminio nuclear dieron paso a festivos almuerzos con hamburguesas. Barack Obama y Dmitri Medvédev insistieron ayer en Washington en el estrechamiento de las relaciones comerciales. Al recibir a su «amigo» en la Casa Blanca, Obama calificó a su par ruso de socio «sólido» y «fiable», y enumeró los éxitos de política extranjera de ambos países estos últimos meses, desde votos sobre Irán y Corea del Norte en la ONU hasta la conclusión de un nuevo tratado START de desarme nuclear.

También afirmó en una conferencia de prensa común que iban a acelerar el diálogo sobre el ingreso de Moscú a la Organización Mundial del Comercio (OMC), afirmando que «Rusia pertenece a la OMC».

El presidente estadounidense aprovechó la ocasión para anunciar que una empresa estatal rusa compraría 50 aviones Boeing valuados en u$s 4.000 millones, un hecho que podría crear hasta 44.000 puestos de trabajo en la economía estadounidense.

Tras su rueda de prensa, los dos mandatarios salieron caminando de la Casa Blanca para ir a la Cámara de Comercio, ubicada a tan sólo dos cuadras.

Ahí debían participar en una «cumbre» comercial con directores de empresas de ambos países. El ruso había visitado Silicon Valley (California) el día anterior y visitó la sede de Twitter, la popular red social de micro-blogs, y abrió una cuenta a nombre del Kremlin, que ya tenía más de 20.000 seguidores ayer. «Yo tengo una también y quizás podamos por fin tirar esos teléfonos rojos que llevan tanto tiempo acá», bromeó Obama.

Antes, los dos presidentes habían ido a almorzar en una hamburguesería de Arlington, sur de Washington, en la limusina presidencial. «Comí con el presidente Barack Obama en un lugar interesante, típicamente estadounidense. No habrá sido bueno para la salud, pero era muy sabroso, y se podía sentir el espíritu de América», contó risueño Medvédev.

Sin embargo, Obama admitió que persistían algunas divergencias entre ambos países, especialmente sobre el tema de Georgia. «Hablamos francamente de estas divergencias», dijo.

Las relaciones entre Rusia y Estados Unidos se habían deteriorado a raíz de la invasión de Georgia por Rusia en 2008.

Agencia AFP, DPA y EFE

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