30 de noviembre 2012 - 00:00

Obispos reprobaron caudillismo y las bodas igualitarias

José María Arancedo
José María Arancedo
La Conferencia Episcopal emitió ayer su comunicado de fin de año en el cual llamó a «una reconciliación entre los argentinos». No incluyó críticas de tono político, pero sí advertencias sobre asuntos coyunturales, como el narcotráfico, la politización prematura y la independencia del Poder Judicial. También, hubo quejas para con el «caudillismo», el matrimonio igualitario y la inseguridad.

El habitual cónclave prenavideño reunió a todos los obispos del país y convocó a aquellos en condición de eméritos y al nuncio apostólico. «A casi treinta años de la democracia, los argentinos corremos el riesgo de dividirnos nuevamente en bandos irreconciliables. Se extiende el temor a que se acentúen estas divisiones y se ejerzan presiones que inhiban la libre expresión y la participación de todos en la vida cívica», expresa el texto aprobado por la entidad que preside José María Arancedo

«La familia, fundada sobre el matrimonio entre varón y mujer, es un valor arraigado en nuestro pueblo. Vemos con preocupación una corriente cultural y un conjunto de iniciativas legislativas que parecen dañar su identidad», continuó.

El apartado más crítico es para con el «caudillismo»: «Atenta contra el desarrollo armónico de las instituciones. Esto es particularmente delicado cuando se trata de la independencia del Poder Judicial». «Otra sombra es la oposición entre las visiones unitaria y la federal de la Nación, la cual se extendió fuertemente en los albores de nuestra Patria, e intermitentemente se manifiesta en distintos momentos de la historia. Queremos ser una nación basada efectivamente en el sistema republicano, representativo y federal», afirma el documento.

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