6 de diciembre 2012 - 00:00

Obras sociales: caricia oficial

José Luis Lingeri
José Luis Lingeri
El Gobierno concedió a las obras sociales un año más para presentar los expedientes para el cobro de reintegros por tratamientos médicos costosos. Lo hizo en paralelo con la publicación de una nueva resolución que, como anticipó ayer este diario, corrigió una normativa previa que había levantado quejas en todos los sectores sindicales, y que promete agilizar y transparentar los pagos a esas organizaciones de salud.

Mediante la Resolución 1.560, publicada ayer en el Boletín Oficial, la Superintendencia de Salud (SSS) extendió hasta diciembre de 2013 el plazo para entregar los expedientes. El sistema de reembolsos había entrado en crisis este año, desde que a partir de marzo ingresó a la SSS Liliana Korenfeld e intervino de manera paulatina todas las áreas del organismo. En paralelo, paralizó los reintegros.

El estancamiento comenzó a revertirse a partir de octubre, cuando el Gobierno creó el Sistema Único de Reintegros (SUR) y el Subsidio de Mitigación Automático de Asimetrías (SUMA). El primero prometió darles fluidez a los expedientes y el subsidio, inyectar en el plazo de un año $ 2.000 millones en las finanzas de las obras sociales.

En paralelo, la SSS publicó ayer la Resolución 1.561 que creó el Procedimiento para Autorización de Reintegros del Sistema de Tutelaje de Tecnologías Sanitarias Emergentes. El esquema apunta a subsanar aspectos de una resolución previa, la 1.200, que había disparado críticas de todo el arco sindical, tanto de oficialistas como de opositores.

La nueva normativa estipula un sistema de devolución de los valores de prácticas médicas y medicamentos costosos -conocidos en el rubro como «biológicos de última generación»- mediante verificaciones de la propia Superintendencia. Uno de los aspectos centrales de la resolución es que alude a medicamentos genéricos y no como la 1.200, sospechada de haber sido elaborada supuestamente a la medida de algunos prestadores y laboratorios.

Las correcciones fueron producto de las gestiones de la CGT oficialista con Korenfeld. El encargado de negociarlo fue José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) con técnicos de la central obrera. El propio dirigente le comentó a este diario que la SSS introdujo nuevas patologías a cubrir por parte de las obras sociales, y afirmó que le pedirán al Gobierno $ 1.000 millones más de presupuesto para el reembolso de esas prestaciones.

Según Lingeri, este año el Ejecutivo distribuyó $ 3.500 millones entre las obras sociales: alrededor de $ 1.200 millones del presupuesto de la ex Administración de Programas Especiales (APE); $ 300 millones del Subsidio Anual Nominativo (SANO, que cubre los valores de las prestaciones mínimas para las obras sociales con escasa recaudación) y otros $ 2.000 millones del SUMA.

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