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Obvio: Corte eludió entrar en polémica por Cabral
• EL MÁXIMO TRIBUNAL RECHAZÓ PLANTEO DE FISCAL PLEE
Julio Alak y Carlos Fayt
La determinación de la Corte se terminó de redondear en las primeras horas de la tarde ayer. No existieron divergencias entre los ministros, la demora se debió a cuestiones de logística. Mientras se estampaban las rúbricas, Cabral se encontraba en las escalinatas del Palacio de Tribunales, sobre la calle Talcahuano, fumando un puro y conversando animadamente, ritual que el magistrado exhibe cuando gana las elecciones en el gremio de jueces. Ayer no estaba tan exultante porque además conocía que el resultado de la acción de Plee sería por la negativa.
En abril de 2013, en pleno estruendo por las leyes de reforma judicial, el fiscal Jorge Auat presentó un recurso en la Corte para pedir la baja de la subrogancia de Cabral en la Casación. El pedido fue rechazado por el mismo motivo que la Corte esgrimió ayer: no hay un juicio que le permita al tribunal expedirse. Lo suscribieron todos los ministros con la excepción de Eugenio Zaffaroni. Ese antecedente se recordó durante el día de ayer en diversas ocasiones.
La decisión de la Corte no es una instantánea culminante, sino, lejos de eso, una película en desarrollo incluso en ámbitos ajenos al tribunal: Plee ahora tiene la posibilidad de realizar el mismo planteo que llevó a la Corte, en todas las causas que intervino Cabral. Una seguidilla de acciones que comenzarán hoy y cuyo final es más bien opaco.
Desde las cámaras federales llegan señales a la Corte de una preocupación en ascenso ante la atribución que el oficialismo tiene para remover subrogantes desde la Magistratura. Si bien hay casos de diverso tenor, la inquietud más urgente la expresó el pasado lunes el camarista Martín Irúrzun, que preside la Cámara Federal de Comodoro Py y que no quisiera presenciar la salida del juez Eduardo Farah que subroga desde hace años en las dos salas donde se revisa el accionar de los jueces federales. A diferencia de Irúrzun, el juez Eduardo Freiler (que integra la sala donde está la subrogancia) estaría de lo más entusiasmado.
Al igual que sucede con la Casación, la vacante de la Cámara se está concursando en la Magistratura, trámite en el cual Cabral también tendría un rol central como consejero. Su candidato para el cargo es (o lo era hasta el estallido de su situación) Mariano Llorens, familiar de uno de los abogados de Julio De Vido.
Ayer en la Casación se desarrolló un encuentro entre todos los camaristas. Una suerte de presentación en sociedad del conjuez subrogante Claudio Vázquez que reemplazó a Cabral.
Vázquez arrancó con perfil alto porque se quejó durante minutos, sin aludir directamente, del planteo que realizó el juez Gemignani ante la Corte en busca de una definición del máximo tribunal que finalmente le llegó. También exhibió cuestionamientos para con Ana María Figueroa (la tercera integrante del tribunal que debe resolver el pacto con Irán) y remató con una frase de su propia doctrina: "En la facultad me enseñaron que un juez tiene que ser un caballero y en lo posible saber de Derecho". Estándar notable para enunciar aunque cumplirlo requerirá, como siempre, de una mayor complejidad.
Al cierre de esa reunión se definió que hoy juren los conjueces Norberto Frontini y Roberto Boico. Si antes de las 10 de la mañana no aparece una cautelar del fuero contencioso nada impediría la asunción.
Antes de ese cónclave, el ministro Julio Alak apareció por la Casación para participar de un cóctel ameno organizado por el sistema que monitorea las cárceles, agasajo que en el cuarto piso fue entendidos como algo disonante si se considera el clima del momento.
La Corte, tal como adelantó este diario, ha elegido el camino de la mesura como una prioridad.
Hasta ahora la táctica tiene relativo éxito. Anoche la mayor queja del Gobierno era la promoción de la marcha del 7 de julio desde los portales de la Corte. Obviamente, hay inquietudes mayores y bien definidas: cómo lograr que Cabral no sea una reedición de los casos de Luis María Campagnoli o, más recientemente, de Carlos Fayt .


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