4 de diciembre 2017 - 00:00

Ofensiva palestina para evitar que Washington reconozca a Jerusalén como capital de Israel

El presidente Mahmud Abás insistió en el tradicional reclamo de que el Este de esa ciudad sea la capital del futuro Estado. La zona, que fue conquistada en 1976 y anexada, no cuenta hasta hoy con reconocimiento internacional.

Ramalá - La Autoridad Palestina del presidente Mahmud Abás lanzó una campaña diplomática para evitar que el mandatario estadounidense, Donald Trump, reconozca Jerusalén como capital de Israel, un paso que según algunos medios estaría a punto de dar.

"Si el Gobierno estadounidense reconoce una Jerusalén unificada como capital de Israel y traslada su embajada allí, dará un paso que pondrá fin a cualquier oportunidad de un proceso de paz", dijo ayer Nabil Shaath, asesor de Abás. En el marco de su iniciativa, el presidente palestino habló por teléfono con sus pares francés, Emmanuel Macron, y egipcio, Abdelfatah Al Sisi, así como con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, el jefe de Estado turco, Recep Tayyip Erdogan, y el rey Abdulá II de Jordania.

Según el diario estadounidense The Wall Street Journal, Trump estaría a punto de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, aunque dejaría para un momento posterior el traslado de la embajada estadounidense de Tel Aviv a esa ciudad.

La comunidad internacional no reconoce Jerusalén como capital de Israel porque el estatus de la ciudad, cuya zona oriental fue ocupada en la guerra de 1967, es una de las cuestiones clave que deben aclararse en las negociaciones de paz con los palestinos. Estos reclaman la parte oriental como capital de un futuro Estado independiente. Sin embargo, Israel la considera capital indivisible de su Estado judío.

En tanto, el grupo terrorista Hamás prometió una nueva "intifada" (levantamiento) si Estados Unidos avanza en ese sentido.

Trump no firmó aún el decreto de 1995 para hacer efectivo el traslado y se acoge a la enmienda por la que el presidente puede prorrogar su cumplimiento seis meses, algo a lo que recurrieron periódicamente sus antecesores Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. Sin embargo, la Casa Blanca afirmó que la cuestión sobre el traslado "no es si ocurrirá, sino cuándo".

La ofensiva diplomática palestina recogió de inmediato reacciones favorables a su causa.

El encargado de Asuntos Palestinos y Territorios Ocupados de la Liga Árabe, Said Abuali, advirtió ayer de las consecuencias que tendría el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de Estados Unidos "destruiría por completo el proceso de paz". Asimismo, afirmó que Jerusalén Este es la capital del Estado palestino, por lo que la Liga Árabe rechaza cualquier intento de "limitar la soberanía palestina" sobre esa zona.

En tanto, el presidente turco Erdogan afirmó que "instaurar un Estado palestino independiente y soberano, con Jerusalén Este como capital, es necesario para asegurar la paz y la estabilidad en Medio Oriente".

Agencias DPA, EFE y AFP,


y Ámbito Financiero

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