20 de junio 2017 - 23:36

Operativo “made in DEA” en el podio de los más exitosos de la historia

• BAHÍA BLANCA: DOS TONELADAS DE COCAÍNA EN BOBINAS DE ACERO
Los 15 detenidos, entre ellos cuatro mexicanos, formaban parte de una red con conexiones internacionales. El valor del cargamento: U$S60 millones.

Bobinas. Fueron ocho y de acero las utilizadas para camuflar los 1984 panes de cocaína que la organización narco preveía colocar en Europa.
Bobinas. Fueron ocho y de acero las utilizadas para camuflar los 1984 panes de cocaína que la organización narco preveía colocar en Europa.
Cuando terminaron de contar los panes recubiertos de papel film coloreado, los efectivos de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal (SDP-PFA), miraron el número en la planilla y comprendieron la magnitud del operativo que acababan de concretar: 1984 paquetes, lo que representa aproximadamente unas dos toneladas de cocaína de máxima pureza escondida dentro de ocho bobinas de acero interceptadas en un galpón del Parque Industrial de Bahía Blanca. La cifra -impactante- coloca al operativo en el podio de los que mayor decomisó de droga dentro del territorio argentino.

Todo comenzó en diciembre del año pasado cuando un integrante de la división Operaciones Federales de la SDP, obtuvo el dato de que un grupo de narcos mexicanos estaba preparando un envío "muy grande" con destino europeo y que la metodología a utilizar sería camuflar la droga en una "exportación siderúrgica de gran porte". La información original consignaba que la mercadería saldría desde una terminal portuaria próxima al puerto de Zárate-Campana, lo que explica que las actuaciones judiciales recayeran en el juzgado federal de Adrián González Charvay, en Campana. A principios de 2017 la investigación -supervisada por el jefe de la PFA Néstor Roncaglia- obtuvo otro dato: la carga se haría en el puerto de Bahía Blanca, pero el juez permaneció al frente del expediente.

Una importante fuente judicial confirmó a Ámbito Financiero que "se intervinieron unas 50 líneas telefónicas, con seguimientos a varios de los presuntos involucrados, incluidos los mexicanos, que se instalaron en Bahía Blanca en enero". La aparición de ciudadanos de México en la lista de sospechosos motivó a las autoridades argentinas a consultar a la Drug Enforcement Agency (DEA) para corroborar si los involucrados mantenían vínculos con los carteles mexicanos. La respuesta de los norteamericanos fue afirmativa. Al menos uno de ellos tenía conexiones con unas de las organizaciones que operan desde Michoacán: Rodrigo Alexander Naged Ramírez, de 58 años, que vivía en Puerto Madero.

"La colaboración de la DEA fue fundamental para identificar las identidades de los involucrados mexicanos", confió un funcionario del Ministerio de Seguridad, poniendo en evidencia que la agencia estadounidense ya está trabajando nuevamente en Argentina, desde que se retiraran durante el gobierno de Cristina de Kirchner, a principios de 2011.

El seguimiento a los sospechosos permitió establecer que alquilaron casas, inscribieron firmas como pantalla para encubrir las operaciones y se paseaban por los shoppings locales sin ningún tipo de inconvenientes. Al supuesto cabecilla, se le encontró documentación con los movimientos de dinero efectuados y los contactos locales entre los que se encontró un abogado, que vivía en el country Abril (figuraba como apoderado de una de las empresas) y un despachante de aduana bahiense.

De haberse concretado la maniobra, que consistía en colocar la droga en Canadá y Barcelona, la banda hubiera podido recaudar unos 60 millones de dólares, según fuentes de la investigación. Los otros mexicanos detenidos son Gilberto Acevedo Villanueva, y Jesús Madrigal Vargas, ambos con domicilio en Bahía Blanca.