- ámbito
- Edición Impresa
Oposición exige votar nuevo Presupuesto
Gerardo Morales
Por eso esta semana, los radicales Gerardo Morales y Ernesto Sanz convocarán en el Senado a economistas y tributaristas para exigir al Gobierno que envíe un nuevo proyecto de Presupuesto 2009 o, lo que es casi similar, una ley correctiva para poner en caja todas las diferencias que se generaron en las proyecciones desde que se aprobó la ley hasta ahora.
«La Presidente firmó un DNU para buscar soldados para la guerra que lleva adelante contra el campo repartiendo la recaudación por la soja. Ahora tememos que en el corto plazo va a firmar otro DNU para hacer de nuevo el Presupuesto, como ya hizo el año pasado. No hay ningún justificativo para que esa cuestión no se debata ya en el Congreso», dijo ayer Morales.
En realidad el Gobierno le dejó picando el argumento a la oposición. El año pasado Cristina de Kirchner debutó firmando su primer DNU para reasignar partidas del Presupuesto por $ 36.000 millones. Fue el de mayor volumen en fondos, pero no el único. En los últimos años Néstor Kirchner modificó importantes porcentajes del Presupuesto para ajustar los excedentes de recaudación que no habían sido calculados utilizando la política de subestimación de recursos que inauguró Roberto Lavagna cuando ocupó el Ministerio de Economía.
Pero esta vez, el ajuste de cuentas podría ser al revés. Si la recaudación continúa desacelerando su crecimiento, el Gobierno podría verse obligado a reasignar partidas, pero recortando gastos de otras jurisdicciones. Es el ajuste que el kirchnerismo siempre negó.
Si a eso se suma, tal como lo reconoció la propia Cristina de Kirchner en la residencia de Olivos cuando lanzó la coparticipación de la soja, que el superávit se verá afectado por esa medida, el cálculo de ingresos para este año quedaría definitivamente desactualizado.
No es la única variable que se modificó. Cuando se aprobó el Presupuesto 2009 en noviembre del año pasado, el dólar de referencia se había fijado en
$ 3,19. Ayer, la cotización tocó los $ 3,70, por lo que los pagos que el Estado hace en esa moneda se multiplicaron, mientras que el precio de las exportaciones no creció más allá de lo apuntado como para compensar la diferencia.


Dejá tu comentario