10 de julio 2009 - 00:00

Oposición ya tiene la agenda para diálogo

El radicalismo, la Coalición Cívica y el macrismo ya tienen acordada la agenda de temas con la que concurrirán al diálogo con el Gobierno, en el caso de que tome forma la convocatoria que Cristina de Kirchner hizo ayer desde la fiesta por el 9 de Julio en Tucumán. Hasta ayer, el Gobierno se habría reído de esa agenda.

El radical jujeño Gerardo Morales, Felipe Solá y Francisco de Narváez fueron unánimes ayer: para comenzar a dialogar no sólo hace falta que el Gobierno elimine cualquier condicionamiento, sino también que acepte poner sobre la mesa la eliminación de los superpoderes, la modificación al INDEC, la reforma al Consejo de la Magistratura, la distribución del impuesto al cheque y un cambio de fondo al sistema de asistencia social estableciendo un ingreso universal a la niñez, en lugar de los planes sociales actuales que la oposición considera clientelistas.

Tanto el Acuerdo Cívico y Social como Unión-PRO tienen acordada y consensuada internamente esa lista de cambios que sumarán a la convocatoria a la reforma política. De hecho, esos proyectos ya forman parte de la agenda que la oposición quiere apurar en el Senado y Diputados antes del 10 de diciembre y, si no lo consigue, una vez que se renueven las cámaras.

«Que precise a quiénes convoca y para tratar qué temas -le dijo ayer Morales a la Presidente-. La convocatoria al diálogo es lo que espera toda la sociedad». «Muy claro fue el mensaje de las urnas contra el abuso de poder y la prepotencia. Sin embargo, ante una convocatoria tan amplia esperamos que precise a quiénes la dirige. Sería importante que Cristina de Kirchner lo hiciera a los todos partidos políticos nacionales con representación parlamentaria», dijo Morales que, de todas formas, dejó abierta la esperanza para el diálogo.

«Siempre hemos estado y estaremos predispuestos a dialogar. Debemos abordar en forma urgente la emergencia sanitaria, un Plan Único de Asistencia a las Familias Pobres e Indigentes, la eliminación del IVA a la canasta básica de alimentos, la Creación del Fuero Penal de Menores», dijo De Narváez ante la convocatoria.

«Espero que no quede en una propuesta, y espero que nos convoquen a todos», le sumó Solá.

Medidas

Morales, de todas formas, fue quien definió una agenda completa que para el Gobierno será imposible de aceptar: «Nosotros tenemos una agenda con cuestiones parlamentarias y políticas. Entonces queremos saber si además de la citada reforma electoral, el Gobierno está dispuesto a dialogar también sobre el fin de los superpoderes, el sinceramiento de los datos del INDEC, una reforma al Consejo de la Magistratura que devuelva independencia a los jueces, y la cuestión federal y el reparto de los recursos entre las provincias», describió Morales, quien se preguntó: «¿Está dispuesto este nuevo gabinete a dejar de discriminar a los intendentes y gobernadores de partidos políticos opositores?», explicó.

Desde afuera de ese armado, Eduardo Macaluse, el presidente del bloque Solidaridad e Igualdad, que Cristina de Kirchner llegó a contabilizar como aliado en la conferencia del pasado 29 de junio, también puso condiciones: «El Gobierno debe tomar medidas que predispongan a dialogar, y la oposición debe asumir la responsabilidad que le toca en un momento complejo. No tiene que cogobernar, pero debe ser escuchada».

Fernando Pino Solanas también fue optimista, pero con dudas: «Si bien creemos que los recientes cambios ministeriales no oyen el reclamo de credibilidad pronunciado en las pasadas elecciones, saludamos el llamado al diálogo de la Presidente y valoramos su defensa de la constitucionalidad democrática en Honduras. Desde Proyecto Sur incitaremos siempre al debate honesto, pero debemos precisar cuáles temas se debatirán».

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