31 de julio 2009 - 00:00

Ordenan liberar a preso de Guantánamo que tenía 12 años al ser detenido

 Washington - El afgano Mohamed Jawad tenía 12 años cuando fue arrestado para luego ser alojado en Guantánamo. Pasó parte de su adolescencia en condiciones infrahumanas, otra parte como un detenido más normal, aunque sin derecho de defensa, y ayer recibió una buena noticia: deberá quedar en libertad en pocos días, dictaminó una jueza norteamericana.

El joven, que se encuentra tras las rejas desde 2002, deberá ser liberado el 24 de agosto, según el dictamen de la magistrada Ellen Huvelle. «Después de esta historia horrible, larga y complicada, espero que el Gobierno tenga éxito a la hora de enviarlo a casa», declaró Huvelle, que consideró que «ya se le impuso demasiado a este joven».

Pero la orden no pone necesariamente fin al caso del detenido. El subsecretario adjunto de Justicia, Ian Gershengorn, explicó en el juicio que aún existe la posibilidad de que se abra un nuevo caso contra Jawad, acusado de haber herido a dos soldados de EE.UU. y su intérprete al lanzar una granada en diciembre de 2002.

Los abogados del Gobierno estadounidense indicaron que cuentan con nuevos indicios contra Jawad. Este caso se vería en los tribunales federales, lo que podría representar un obstáculo para liberación, alegó Gershengorn. Si se opta por llevar a Jawad a un nuevo juicio, el Gobierno debería notificar al Congreso y esperar 45 días antes de ser trasladado a territorio estadounidense para iniciar el proceso.

La magistrada indicó que no tiene inconveniente en que se enjuicie a Jawad en los tribunales civiles, pero instó al Departamento de Justicia a sopesar muy bien los problemas que rodean el caso, incluida la salud mental del preso y el hecho de que lleva recluido sin proceso casi siete años.

Si Jawad queda finalmente en libertad, sería el primer caso bajo una serie de normas impuestas por el Congreso para tratar a los 229 detenidos que permanecen en Guantánamo, cuyo cierre fue ordenado por el presidente Barack Obama para el 21 de enero del año próximo.

Los abogados de Jawad afirman que el afgano tenía doce años cuando fue detenido en diciembre de 2002, aunque no existe ningún certificado de su nacimiento en un campo de refugiados en Pakistán, de manera que su edad no pudo ser establecida.

El Pentágono, por su parte, calcula que Jawad tenía 17 años cuando fue arrestado, basándose en un análisis de sus huesos.

Los abogados del preso argumentan, además, que su cliente únicamente confesó haber lanzado la granada después de que funcionarios afganos lo amenazaron con matar a él y a su familia.

Un juez militar determinó que el joven afgano fue torturado y decidió en octubre que su confesión no podía ser usada en los tribunales castrenses de Guantánamo.

Agencias EFE, Reuters y ANSA

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