1 de abril 2010 - 00:00

Otra batalla en la guerra Clarín-Gobierno

La próxima factura que reciban su casi 1,5 millón de abonados marcará la muerte oficial de Multicanal: el Grupo Clarín decidió unificar en Cablevisión (así, sin la «V» mayúscula en el medio del nombre, como tenía hasta ahora) todos sus servicios de TV paga, tal como había hecho con Fibertel, que absorbió la marca Flash.

Así lo anunció ayer Gustavo Hita, gerente comercial de la (ahora unificada) Cablevisión. El ejecutivo explicó que el cambio no guardaba relación con el proceso de fusión entre ambas empresas de cable, cuestionada por el Gobierno y actualmente en plena batalla judicial luego de que se desatara la pelea entre el matrimonio presidencial y el multimedios.

La aprobación de esa fusión entre Multicanal (que era de Clarín) y Cablevisión (vendida por el megagrupo Liberty Media) fue uno de los últimos actos administrativos que suscribió Néstor Kirchner como presidente. La unión abarcará también a una tercera marca del grupo, Teledigital, fundada a fines de los 90 por el entonces muy activo fondo Hicks, Muse (que eran los accionistas principales de Cablevisión) y que opera en la provincia de Neuquén y el valle del Río Negro. Asimismo, las filiales de Multicanal en Paraguay y en Uruguay adoptarán la marca unificada, que además modifica su logotipo.

«La fusión fue objetada por el Gobierno y apelada por Cablevisión; decidirá la Justicia; el cambio marcario no tiene nada que ver con eso, porque las empresas funcionan unidas desde hace años bajo la razón social Cablevisión SA», explicó Hita.

Cuando se le recordó que una de las condiciones para avanzar con ese «merger» había sido la aplicación de una tarifa social para los sectores menos favorecidos, Hita respondió que tenían alrededor de 200.000 abonados (sobre un total de 3 millones) a los que se les daba un paquete reducido de señales, pero que pagaban el 50% del abono básico.

El ejecutivo agregó que, de aplicarse la fórmula imaginada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para calcular la tarifa del cable, «estaríamos condenados a la desinversión absoluta, y eso sería la muerte de la TV paga: todo el planeta está avanzando hacia los contenidos digitales, y si nosotros nos quedamos con la analógica (que es lo que sucedería de aplicarse la idea de Moreno) pronto no tendríamos proveedores de señales». Moreno propone que los mayores ingresos que perciba la empresa por servicios premium (todos digitales) se traduzcan en rebajas para el abono básico (hoy analógico).

Hita admitió que el avance de las suscripciones a la TV digital se había caído (y hasta habían perdido abonados) cuando el Gobierno decidió terminar con el fútbol codificado, que era el «driver» del producto. Sin embargo, dijo: «Estamos recuperándonos por la gran cantidad de señales de HD que incorporamos y vamos a seguir incorporando».

Hita descartó la posibilidad de que Cablevisión ensamble decodificadores digitales en la Argentina ante los aumentos que sufrieron esos productos en función del impuesto que grava su importación. «Trabajamos con Motorola y con Pace; en todo caso, deberían hacerlo ellos, pero no creo que estén interesados en ensamblar equipos en Tierra del Fuego: la Argentina es apenas un punto en el mapa para la dimensión de sus negocios».

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