14 de noviembre 2014 - 00:00

Otra queja por las Malvinas

 El Gobierno convocó ayer al encargado de negocios de la Embajada del Reino Unido, Richard Barlow, y le hizo entrega de una nota de protesta por los nuevos ejercicios militares en las islas Malvinas, que calificó como "una nueva provocación" mediante "una pretendida demostración del poder de fuego de un buque británico".

"La República Argentina rechaza en los términos más contundentes la realización de estas maniobras navales y militares en territorio argentino ilegítimamente ocupado por el Reino Unido, que constituyen una injustificada demostración de fuerza y un deliberado apartamiento de los llamamientos de las numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y de otros organismos internacionales, que instan a reanudar las negociaciones, a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva", indicó la Cancillería en un comunicado.

El Gobierno reaccionó de esta forma luego de que una fragata de la Marina Real británica, el HMS Iron Duke, realizara el último lunes un nuevo ejercicio militar en aguas de las islas Malvinas y disparara 136 proyectiles en la Bahía y el Estrecho de San Carlos, lugares donde se llevó a cabo el desembarco de las tropas británicas en la Guerra de las Malvinas en 1982.

Según indicó la Cancillería, en el referido ejercicio intervino, además, "una compañía de infantería británica que forma parte del despliegue militar permanente de ocupación ilegal del Reino Unido en las islas Malvinas", esto es, "la Compañía de Infantería de las islas y la 148 Batería Real de Artillería".

La cartera que conduce Héctor Timerman recordó que en la sesión especial sobre la cuestión de las islas Malvinas celebrada el lunes pasado, el Parlamento del Mercosur "rechazó una vez más la presencia militar británica en el Atlántico Sur, ya que consideró que ésta resultaba contraria a la política de la región de apego a la búsqueda de una solución pacífica de la disputa de soberanía".

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