25 de junio 2010 - 00:00

Otra rueda sin fe, otra rueda de baja

Otra rueda sin fe, otra rueda de baja
Importante, lo que se dice importante, no pasó nada. De todas maneras, ayer el costo para asegurarse contra el default de la deuda griega trepó al máximo de su corta historia. Tuvimos también bastante intranquilidad en el frente bancario por una serie de rumores hablando de nuevas regulaciones al sector, pero lo cierto es que en el frente más importante, el de Basilea (en su versión III), que es el paño para las operaciones internacionales, por ahora las de ganar parece que las llevan los bancos. Es cierto que la sensación en parte del sistema financiero es que el objetivo de Washington es darle una paliza a Wall Street, más que reformar el sistema para tratar de mejorarlo. Esto bien puede explicar el mal día que tuvieron los intermediarios del dinero, pero en todo caso lo más que pueden hacer las medidas punitivas es forzar a que migren al exterior todas aquellas operaciones que sean castigadas con cualquier nueva ley. En el frente corporativo, Nike anunció que había vendido menos zapatillas de lo que se esperaba, en tanto las ganancias de Dell estuvieron por debajo de lo estimado por los analistas; pero el efecto de esto bien podría haberse neutralizado con el anuncio de que en la última semana disminuyó el número de personas solicitando un seguro de desempleo y que en mayo aumentaron otra vez las órdenes de bienes durables.

Pasando al escenario global, vemos que el dólar retrocedió ante las principales monedas, la tasa se recuperó levemente y mientras el petróleo perdía terreno (-0.21%), el oro trepó el 0,92%. Si a esto sumamos que el Dow retrocedió un 1,41%, a 10.152,8 puntos, es evidente que seguimos transitando por un escenario al que difícilmente podríamos calificar como uno de confianza.

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