- ámbito
- Edición Impresa
Otra vez la UOCRA: tiroteo ahora con transportistas en Chubut
Ayer, el titular de UOCRA, Gerardo Martínez, repudió la violencia y anunció que habrá sanción para los culpables. En el caso de Chubut, trabajadores enrolados en la Cámara Empresaria Patagónica de Transportes de Cargas, Afines y Logística (Cepatacal) denunciaron inicialmente que cerca de las 7 de ayer, mientras llevaban adelante un reclamo por un aumento salarial, fueron atacados «a tiros» por un grupo de personas enroladas en la UOCRA. Sin embargo, el comisario de la Seccional Primera local, Hugo Herrera, aseguró que si bien hubo balazos desde ambos bandos, el tiroteo fue iniciado desde el sector de los transportistas.
«Nuestra gente se confundió y empezó a tirotear a gente de la UOCRA», admitió después el titular del gremio del transporte local, Juan Carlos Cárdenas, quien habló de un acuerdo previo con los dirigentes de la construcción que terminó en incidentes porque uno de los transportistas «vino ebrio, desarregló todo y comenzó a los tiros». La tensa postal se registró en una obra que se desarrolla en el cerro Chenque y tuvo el saldo de un herido de bala -identificado como José Pratti- y cuatro detenidos (todos transportistas).
Los camioneros se habían presentado en el lugar para reclamar la continuidad de los trabajos, afectados por el paro de los transportistas.
En la antesala de un congreso de la UOCRA que se desarrollará esta semana en Mar del Plata, la nueva escalada de tensión estallada el domingo profundizó los cuestionamientos hacia la conducción del sindicato que ostenta Martínez, hoy devaluado en su relación con la Casa Rosada, mientras que desde las filas del oficialismo gremial intentaron despegar al dirigente.
«Es una disputa territorial», aseguró el exdirigente de la UOCRA y cacique del disidente y minoritario Sitraic, Víctor Grossi, en referencia al grave incidente de Florencio Varela, que protagonizaron dos facciones internas del sindicato: las seccionales de Quilmes y de Lomas de Zamora. Según Grossi, la violencia fue motorizada por un grupo «parasindical». «Los dirigentes son exconvictos, barras bravas y marginales», enfatizó.
«Están enfrentados por la caja, por la recaudación de la zona por los trabajos que realizan los obreros», castigó, en un tiro directo hacia el secretario general de la seccional Quilmes, Juan «Lagarto» Olmedo, y al de Lomas de Zamora, Walter «Lobizón» Leguizamón (uno de los dos detenidos), que -afirmó- figuran en distintas causas y denuncias, en su mayoría por delitos relacionados con la violencia.
El incidente -sobre el cual no se descarta un detonador de corte pasional- estalló cerca de las 4 del domingo, cuando las víctimas celebraban «el Día del Trabajador de la Construcción». En ese momento al menos dos personas armadas pertenecientes a la UOCRA de Lomas de Zamora llegaron al lugar a bordo de un auto -según los testigos, al grito de «Aguante Leguizamón»-, y dispararon contra los asistentes. Ayer Pablo Rolón, de 23 años, permanecía en terapia intensiva en estado crítico, con respirador artificial y afectado por una paraplejia.


Dejá tu comentario