- ámbito
- Edición Impresa
Otra vez retará los pronósticos
Berdych y Stepanek en la red. Del otro lado, Berlocq. Fue durante la semifinal del año pasado, en Parque Roca, con triunfo de los checos.
El recuerdo más fresco data de septiembre de 2012, cuando República Checa pisó fuerte en el Mary Terán de Weiss y se quedó con la serie de semis por 3-2, con Tomas Berdych como héroe al cooperar con tres puntos. En noviembre, los conducidos por Jaroslav Navratil consumaron su gran año con su segunda Copa Davis, arrebatándosela ni más ni menos que a la armada española, en Praga.
A pesar de que el historial se inclina por 4-1 para los europeos, Argentina buscará desafiarlo del 13 al 15 de septiembre, cuando viaje a Praga o a Ostrava para buscar el boleto a la final, seguramente sobre una carpeta hiperrápida, una semana después de que finalice el US Open. Si bien en la serie del último fin de semana ante Kazajistán, celebrada en Astana, no contó con Berdych por molestias en un hombro, es muy probable que la sexta raqueta mundial sea de la partida. Estará bien escoltado por el experimentado Radek Stepanek, que a los 34 años sigue dando batalla en el circuito y se complementa a la perfección con Berdych, con quien tiene un récord de 12-1 como pareja copera. Para colmo, ante los kazajos apareció Lukas Rosol como alternativa. El N° 46 del mundo, que el año pasado había dado el batacazo en Wimbledon al eliminar a Rafael Nadal, le dio dos puntos a su equipo.
Por el lado argentino, Martín Jaite seguramente disponga de los mismos hombres que vienen de dar el batacazo en Parque Roca ante Francia: Juan Mónaco y Carlos Berlocq para los singles y David Nalbandian y Horacio Zeballos para el dobles. Llegarán con el ánimo por las nubes tras una victoria contra los pronósticos, en la que todos aportaron por lo menos un punto, a pesar de que el de "Charly" haya sido el decisivo.
De hablarse de pelear por la permanencia en el Grupo Mundial en el arranque de la temporada, Argentina pasó a meterse entre los cuatro mejores. Pese a que el capitán dice que tiene las puertas abiertas, es sabido que Juan Martín del Potro no participará. El año pasado dejó bien claro que renunció a jugar la Davis en 2013. Lo cierto es que, como pocas veces en los últimos años, las esperanzas albicelestes se cimentan en el espíritu como equipo, en la solidaridad y el compromiso de jugadores y cuerpo técnico. Atrás parecen haber quedado las rencillas internas. Los triunfos ante Alemania en primera ronda y el reciente ante los galos así lo demuestran. Difícil no ilusionarse con más.


Dejá tu comentario