El Gobierno temía un efecto contagio y parece ser que indefectiblemente no pudo evitarlo. Después de que Carrefour consiguiera un acuerdo muy conveniente en el ministerio de Trabajo, otras compañías con números complicados miran de cerca la operación y buscan imitarla.
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Por caso, no son pocas las compañías que ostentan balances negativos o elevados conflictos sindicales y las elevadas cargas patrimoniales es la piedra en el zapato de todas.
Alijor que opera con la reconocida marca de pastas frescas y tapas para empanadas La Salteña, continúa envuelta en rumores de cierre y despidos y podría ser una de las interesadas en tomar este antecedente.
También se habla de otras cadenas de supermercados, más precisamente Cencosud, que muestra un panorama calcado al de Carrefour: baja de la rentabilidad en los últimos años y caída en el consumo doméstico.
Otro caso emblemático y que sigue desatando polémica es la firma agroindustrial Cargill que sigue suspendiendo las actividades en dos de sus plantas industriales por conflictos gremiales después de ejecutar más de 20 despidos.
Otra empresa que viene de mal en peor es la avícola Cresta Roja, que ahora conseguiría un salvataje de la firma Granja Tres Arroyos pero hoy sus empleados temen por sus fuentes laborales y que la estructura de la empresa se continúe achicando hasta prácticamente su extinción.
Excepción
Quizás la excepción fue el frigorífico Quickfood que el año pasado no pudo cerrar un acuerdo en el ministerio y tuvo que acordar directamente con sus empleados.
Finalmente, las pymes son un capítulo aparte porque el acuerdo firmado por Triaca y Cavalieri podría ser el puntapié inicial para la presentación de muchas ante el Ministerio de Trabajo. Sectores que van desde el textil, calzado, pasando por los relacionados con economías regionales hasta el agregado de valor quieren también un trato "a la francesa".
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