- ámbito
- Edición Impresa
Otro bloqueo afectó a refinerías (dicen que no faltará nafta)
Carlos Tomada
El bloqueo terminó alrededor de las 15, luego del discurso en que la presidente Cristina de Kirchner requirió que «terminen las extorsiones» y afirmó que «cuando a una organización sindical le importa lo que les pasa solamente a sus afiliados toma actitudes que terminan perjudicando a la sociedad».
La afirmación, que tiene un destino mucho más amplio que el bloqueo realizado ayer a algunas refinerías, fue seguida por una intimación del Ministerio de Trabajo a la Federación dirigida por Roberti para que acate la conciliación obligatoria que se dictó hace unos diez días, bajo la amenaza de solicitar a la Justicia el retiro de la personería gremial.
Las plantas afectadas por el bloqueo fueron las de Shell y DAPSA en Dock Sud, la de Esso en Campana y la de Refinor en Salta. Inmediatamente después de levantada la medida, los sindicalistas se reunieron en el Ministerio de Trabajo con la Cámara de la Industria Petrolera (CIP), que está llevando las negociaciones por las empresas involucradas. El encuentro pasó a un cuarto intermedio para hoy, cuando vence la «tregua» por 24 horas que afirmó haber hecho la entidad sindical.
Según trascendidos confiables, no habría ya una diferencia sobre el aumento salarial a acordar, que rondaría el 30%. Pero subsiste como elemento por ahora insalvable la negativa de las petroleras a un aporte del 2% adicional por trabajador para la creación de una futura mutual.
Un dato llamativo es que tanto desde el Gobierno como desde las empresas se atribuye a Roberti una intencionalidad política debido a que su esposa, Mónica López, pertenece a la agrupación política de Francisco de Narváez. Según el ministro Carlos Tomada, «Roberti está encuadrado dentro del grupo sindical de Barrionuevo, y tenemos a la esposa trabajando al lado de De Narváez; son injerencias que se hacen y vale la pena incluir en este momento»,
En medios empresarios se especula también que Roberti preside una entidad de segundo grado, pero hay sindicatos dentro de la Federación que tienen más poder que ésta, como los que representan a los trabajadores de las provincias patagónicas. Ese afán por conseguir poder explicaría, según algunos, la necesidad de conseguir la disponibilidad de una caja.
La CIP indicó en un comunicado que «ha realizado una propuesta muy razonable para arribar a un acuerdo salarial, y esta propuesta fue rechazada». Agregó: «Continuaremos cooperando con los representantes del Ministerio de Trabajo y realizando nuestros mayores esfuerzos para arribar a un acuerdo que sea de mutuo beneficio para las partes y así poder normalizar las entregas de combustibles al consumidor.


Dejá tu comentario