Pese a que consiguió recortar levemente su caída en las últimas horas de las cotizaciones, la Bolsa de Nueva York inauguró la semana con números rojos después de que el Banco Central de China instase a las entidades financieras del país a controlar la expansión del crédito. El miedo a una crisis del crédito en la segunda economía mundial y el recorte de las previsiones económicas para ese país de Goldman Sachs provocaron un desplome del 5,3% en la Bolsa de Shanghái (la mayor baja desde agosto de 2009) que arrastró consigo al resto de las plazas mundiales, que siguen convalecientes tras el calendario de salida de los estímulos anunciado por la Fed.
Veinticinco de los treinta componentes del Dow terminaron a la baja, liderados por Bank of America (-3,07%), Hewlett-Packard (-2,98 %) e Intel (-2,62 %), Alcoa (-2,38 %) y Boeing (-2,13 %), esta última tras un nuevo incidente con uno de sus 787. En el lado positivo se destacaron Johnson & Johnson (1,69 %), Microsoft (1,34 %) y United Health (1,17 %). Fuera de ese índice, la gestora de la Bolsa de Nueva York, NYSE Euronext, cedió el 0,12% un día en que la Comisión Europea autorizó la compra de esa empresa por parte de Intercontinental Exchange (-0,36 %), al considerar que la operación no plantea problemas de competencia.
También se destacó el gigante tecnológico Apple, que cayó el 2,65 % en una jornada en la que llegó a perder momentáneamente los 400 dólares por acción por primera vez en dos meses después de que la firma de análisis Jefferies recortase el precio al que prevé que se coticen los títulos de la empresa.
"El mercado envía una señal clara a la Fed: su plan de recortar las medidas de estímulo no se adecua a las condiciones actuales", dijo Michael Gayed, de Pension Partners. Las declaraciones de Ben Bernanke han generado una caída de los precios de los bonos del Tesoro de EE.UU., cuyos rendimientos han subido, inquietando al mercado sobre el futuro de las tasas de interés. Durante la jornada la tasa de estos papeles tocó máximos desde 2011, para luego ceder, lo que tranquilizó a los operadores y dio un respiro a Wall Street, permitiendo borrar parte de las pérdidas.
El mercado de deuda, que osciló durante toda la jornada, cerró sin una tendencia clara. El rendimiento del bono referencial a 10 años subió a 2,548% contra 2,514% del viernes y el del papel a 30 años bajó a 3,559% contra 3,567%. Ambos bonos treparon durante la jornada a máximos desde agosto de 2011, a 2,657% y 3,630%, respectivamente.
| Agencias Efe y Afp |



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