3 de diciembre 2013 - 00:00

Otros dos directores a BCRA (sólo Fábrega al Senado)

El Banco Central concentró hasta ahora buena parte de las medidas que dispuso el Gobierno relanzado con la llegada de Jorge Capitanich a la Jefatura de Gabinete. No sólo fue la salida de Mercedes Marcó del Pont y su reemplazo por Juan Carlos Fábrega, sino también el nombramiento de Sebastián Aguilera y Germán Feldman. Ambos cubrieron el lugar que dejó vacío Pablo López (partió a Economía, al equipo de Axel Kicillof) y avanzaron en la normalización de un directorio que hasta los cambios estaba justo con el quórum y con tres sillones vacíos. Ayer, el Gobierno siguió con la renovación de ese directorio con equilibrio fino. Nombró a dos hombres de confianza de Fábrega, exfuncionarios del Banco Nación: Eduardo Antonio Barbier (exgerente de Asuntos Legales) y Cosme Juan Carlos Belmonte (exsubgerente general). Hace tiempo que el BCRA no contaba con tantos directores sentados en sus sillones. Pero todos siguen nombrados en comisión, es decir, a tiro de decreto en caso de que se decida algún cambio.

La reforma, entonces, es notoria, aunque todavía no profunda. Así como Miguel Pesce (vice de la entidad), Waldo Farías y Santiago Carnero siguen esperando que el Senado les dé el acuerdo (rezan por ese trámite desde 2010), tampoco hubo en estos días noticias sobre la imprescindible orden del Gobierno a Miguel Pichetto para que avance en el tratamiento del acuerdo al resto de los directores, una vez, claro, que todos sus pliegos sean enviados al Senado. En el caso de los directores más antiguos, este trámite ya fue realizado y sus dictámenes de acuerdo quedaron en espera por renovación parlamentaria, por lo que exigirán que el Senado los desempolve.

Hasta ahora sólo Fábrega tiene el camino despejado. Hoy visitará la Comisión de Acuerdos, junto a Hernán Lorenzino, que va por su acuerdo como nuevo embajador ante la Unión Europea. Y su pliego avanzará. El resto de los directores seguirá en espera. Fábrega no quiere que se eternicen en comisión y la oposición no dirá nada en el recinto sobre la irregularidad. De hecho le conviene: los directores que se nombren ahora estarán 6 años en el cargo. Es decir, 4 más que el Gobierno de Cristina de Kirchner.

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