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Pactos y emboscadas; se enturbia la riña K en PBA
• CITA EN EL SUR, FUSIONES Y APRIETES PARA "BAJADAS" PREMATURAS.
• LA DOCENA.
Máximo Kirchner, Martín Insaurralde, “Wado” de Pedro, Diego Bossio, José Ottavis y Sergio Berni, jugadores del armado K bonaerense.
El malón de anotados K alcanzó la docena: ayer, Aníbal Fernández confesó por radio la obviedad de que pone un ojo en el ring PBA y Martín Sabbatella, titular de AFSCA, autorizó a los suyos a que agiten la hipótesis de volver a ser, como en 2011, candidato a gobernador en la provincia. Los dos se suman a Bossio, Julián Domínguez, Juan Patricio Mussi, Sergio Berni, Fernando Espinoza, Martín Insaurralde, Gabriel Mariotto, Santiago Montoya, Carlos Castagneto y Fernando "Chino" Navarro. Doce hombres y ninguna flor.
El puzzle se condimentó, porque las versiones afiebradas y las conspiraciones son la quintaesencia del PJ, con el "sit com" de un sólo capítulo sobre la mágica candidatura del conductor Marcelo Tinelli a la gobernación. En un canal podrían escribir otro guión estridente: Máximo, platense de nacimiento como su madre, candidato a suceder a Scioli. El kirchnerismo, dirá Tristán Bauer, apuesta a la ficción.
En la galaxia K bonaerense, sobrecargada de astros, empezaron a apagarse estrellas y a germinar fusiones y ensambles. Domínguez y Mussi sellaron un pacto para compartir fórmula: el orden, según poetizó el ministro Julio De Vido, se discutirá más adelante.
Otros que se vieron a solas, secretamente, fueron Berni y Montoya. El secretario de Seguridad es, junto con Bossio, el preferido de Scioli.
- ¿Por qué hablás tanto con Scioli vos? -cuentan que lo apuró Cristina de Kirchner.
- Porque me llama siempre y se preocupa por los temas -respondió Berni.
Con sigilo, el secretario surfeó la catarata crítica de los K contra Insaurralde y se reunió, sin flashes, con el lomense que, colado detrás de Scioli, tiene -como el eslogan de Francisco de Narváez- un plan: ofrecerle la candidatura a vicegobernador a un ultra-K para que este sea, frente el eje Olivos-Gallegos, quien consiga el derecho a competir en las primarias del FpV y con la boleta oficial, como los demás.
A Insaurralde le susurran que tendrá el apoyo del Gobierno para reelegir en Lomas, pero no para jugar a gobernador. La fantasía Berni vice de MI se diluye producto del efecto "mancha venenosa" que notó "Chino" Navarro por reunirse con Insaurralde. Dos candidatos resolviendo asuntos de entrecasa.
Bossio no fue el único citado por "Maxi", apócope de cercanía que suena entre los K que antes recurrían al "dice Néstor" o "dice Cristina", y ahora repiten al mantra "dice Maxi". José Ottavis es, si no el creador, el decano de ese truco que ya todos conocen.
- Bueno, si lo pide Máximo que me llame él a mí y listo -le sopló el castillo de naipes un funcionario.
Mussi, Domínguez y Espinoza han pasado por Olivos a hablar con el vástago presidencial y otros, como Mariotto, fueron sorprendidos en medio de una reunión por un llamado de Máximo K. Aníbal F., anotado abiertamente en la riña por la gobernación, contó ayer que habla seguido con el hijo de la Presidente.
El expediente bonaerense, rebasa de candidatos, pero no hay neocamporistas en la grilla. Entre operadores del peronismo K agitan no sólo el repliegue de MI a Lomas sino también que Espinoza baje a "garantizar" Matanza. El lunes, con temario incierto, Espinoza citó al PJ bonaerense tras un verano de 100 días.
Flotan otros asuntos. Aunque no hubo una indicación precisa, entre los caciques reina la idea de que por más que haya PASO presidencial y para gobernador -dos o, la teoría De Vido, tres fórmulas-, podrán colgarse de todas las boletas. Fue la única demanda que inquietó a los PJ: que Cristina de Kirchner no habilite "colectoras" -y los matices se resuelvan en las primarias del FpV- y que la disputa presidencial o por gobernador no derrame a los distritos y termine caotizando los territorios. Eduardo "Wado" de Pedro, secretario general y apoderado PJ, desliza que el frente jurídico está subsanado.
El otro punto es lo que dos embajadores cristinistas, Ginés González García y Dante Dovena definieron, en una cena con Eduardo Valdez, como el "casting defectuoso" de Cristina con candidatos. Está la sospecha de que como en 2007 cuando Kirchner sorprendió con un nombre no previsto, Scioli, ahora Cristina de Kirchner ensaye una martingala parecida.


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