21 de octubre 2009 - 02:16

Pagan tasa fija del 17% anual por colocar en pesos a un año

• Con un dólar estable surgen más opciones de inversiones en moneda local

Adelmo Gabbi, Martín Redrado
Adelmo Gabbi, Martín Redrado
La estabilidad del dólar y la perspectiva de que no habrá modificaciones significativas en el tipo de cambio en los próximos meses multiplicaron las alternativas de inversión en pesos. Claro que para conseguir tasas atractivas es necesario extender el plazo de colocación a no menos de seis meses. Incluso ya están apareciendo bonos a un año a tasa fija en moneda local.

Mercedes-Benz, por ejemplo, colocó a fines de la semana pasada un título en pesos a un año de plazo: los inversores recibirán una tasa fija del 17% anual. Se trató de la primera Obligación Negociable que se emite a este plazo con estas características. Hasta ahora, las emisiones que se lanzaron a un año o un plazo mayor se habían ofrecido a Badlar (tasa de plazo fijo mayorista) más un rendimiento determinado.

El 17% es una tasa que se acerca mucho a la inflación real esperada para el año próximo y que muy probablemente le termine ganando con comodidad a la evolución que se espera para el dólar en los próximos doce meses.

En este caso, la tasa de referencia la da el Central con su emisión semanal de Lebac y Nobac. A un año de plazo, la entidad que preside Martín Redrado paga una tasa del 15,5%, que actúa como un piso para el resto de las emisiones (empresas, bancos y otras como las colocaciones de Letras que efectúa el Gobierno porteño).

Las empresas aprovechan la gran liquidez que se observa en el mercado local para buscar financiamiento en pesos. Esto abre un abanico de alternativas a la hora de invertir, que por lo general es aprovechada por fondos comunes de inversión (que reciben fondos de individuos y sobre todo de empresas), compañías de seguros y otros inversores institucionales que de a poco van tomando el lugar que dejaron vacante las AFJP. También, lentamente, el público se va animando a participar en estas operaciones.

Entre las compañías que saldrán próximamente al mercado de capitales para buscar financiamiento se encuentra, por ejemplo, Cencosud. La chilena emitirá su primer fideicomiso con los créditos generados con la tarjeta Más, que financia las compras en el supermercado Jumbo. En las próximas horas se cierra un bono que salió a colocar Central Térmica Piedra Buena.

Para los inversores individuales se complica conseguir rendimientos atractivos a tasas muy bajas. Por un plazo fijo a treinta días los bancos difícilmente estén dispuestos a pagar mucho más del 11%, luego de la baja de rendimientos en pesos de las últimas semanas. Y para conseguir tasas de más del 12% el plazo fijo debe efectuarse como mínimo a 90 días. En la medida que se extienden esos plazos, acercándose al año, es probable alcanzar tasas más cercanas al 15%. Pero son muy pocos los dispuestos a inmovilizar fondos en pesos por tanto tiempo.

Los bancos tienen mucha liquidez y sin mayor esfuerzo siguen captando depósitos en pesos, que vienen creciendo desde julio, por lo que no están interesados en captar fondos en pesos si son de muy corto plazo.

También los numerosos fideicomisos que salen a 3 ó 4 meses en promedio tienen tasas muy bajas, que no superan el 12,5% anual, y con los cheques diferidos a plazos relativamente cortos (90 días) también los rendimientos se ubican entre el 12% y el 13% anual.

Por lo tanto, la clave para mejorar la tasa es volcarse a alternativas de inversión más largas. Las casas de electrodomésticos, por ejemplo, además de los fideicomisos comenzaron a emitir Valores de Corto Plazo. Se trata de bonos que, pese a su nombre, tienen mayor duración que los tradicionales fideicomisos pero igual no pasan de un año. Frávega ya emitió uno, al igual que Banco Finansur, y ahora hará lo propio Garbarino en la Bolsa porteña, que preside Adelmo Gabbi.

En las sucursales bancarias se asiste a un fenómeno inusual, al menos para la economía argentina reciente: el movimiento entre compra y venta de dólares de la gente está arrojando un resultado neutro en lo que va de octubre. «Si esto sigue así, la gente en el balance del mes habrá vendido más dólares de los que compró», reconoció el gerente financiero de una entidad extranjera. ¿Significa que el público dejó de ahorrar en dólares? Sería absurdo pensarlo, pero sí es cierto que antes de las elecciones legislativas del 28 de junio se habían comprado divisas por cobertura ante un horizonte de incertidumbre, y ahora muchos se ven obligados a desarmar esas posiciones.

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