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Palacios se hizo escuchar en La Boca
El homenaje provino del recóndito rincón porteño que catapultó a Palacios definitivamente al primer plano del escenario político nacional que no abandonó hasta su muerte.
Desde La Boca del Riachuelo, el barrio que lo consagró diputado hace 111 años, su Junta Auténtica de Estudios Históricos, organizó un nutrido acto para recordar al tribuno de la plebe que proponía un socialismo inspirado más en el Evangelio que en las teorías de Marx y Engels.
Discurso con artistas
Para evocarlo nadie mejor que un socialista de estirpe que además es su más eficaz biógrafo: Victor García Costa, que fue presentado por el exdiputado socialista Fernando Finvarb y Diego Barovero, dirigente de la Agrupación Impulso, que actuó como moderador y anfitrión de la reunión realizada en el marco del sarao inaugural de su salón de artes visuales en el que se exhiben obras de Alonso Casellas, José Bava, Bella Livia, Celia Chevallier, Omar Gasparini, Antonio Iacopucci, María Elena Lopardo, Quinquela Martín, Carlos Penelas, Mirtha Ruiz, Horacio Spinetto y Ángel Varela, además de escritores, poetas, abogados e intelectuales varios como Lelia Reta (hija del dirigente Jacinto Oddone), Mabel Roelants, María Eva Olivera Duarte, Adolfo Macías, Dora Tadini, Cecilia Bierwerth Hindle, Eduardo Héctor Martine, Walter C. Miraglia, Sergio Pacenza y Alcide Perucca, entre otros, siempre activos en estos menesteres culturales.
Se escuchó una grabación de un discurso de Alfredo Palacios en la década de los treinta y se recordaron episodios de la vida del tribuno como la pérdida de sus cátedras y la cárcel por su furibunda oposición al régimen peronista de los años cuarenta y cincuenta, pero también de sus inicios en las lides políticas siendo casi un niño se recordó su audacia de subirse a la tribuna sin autorización para hablar en las exequias del dirigente católico José Manuel de Estrada y su admiración casi religiosa por el político más amado por la juventud de su época: Leandro N. Alem, a quien asistía como secretario Carlos Palacios, uno de los hermanos mayores de Alfredo, quien soñaba alcanzar ese Olimpo.

